Artista 06,2016

(Junio 2016)

Miguel Castro Leñero


1956-01-01

 

Fecha: 2016-06-01

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<i>Casa para armar I</i>, 2016
Casa para armar I, 2016
Óleo sobre tela
190 x 150 cm

 

Miguel Castro Leñero (Ciudad de México, 1956) fue discípulo de Tomás Parra en los talleres libres de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, lo que le dio una formación muy importante en el dibujo, y en el Centro de Investigación y Experimentación Plástica, enfocado en la gráfica, en donde la dinámica de trabajo permitía las diferentes maneras de interpretación, desarrollada con mucha libertad.

 

La presencia del dibujo y la gráfica en su obra han sido disciplinas fundamentales que le han permitido estructurar un pensamiento, materializar y sintetizar ideas, y tener claridad respecto a lo que pinta.

 

Miguel Castro Leñero desarrolla una obra que se caracteriza por la recurrencia de figuras simbólicas, como son la casa y el avión, interpretados desde distintos ángulos, perspectivas y contextos. La casa representa el espacio habitado, el lugar imprescindible que da cuenta sobre la manera en que grupo e individuo están situados en el universo; es el espacio que alberga al individuo con sus múltiples interrogantes personales, pero también la familia, su entorno afectivo inmediato. La casa, de la misma manera, es signo de la imagen corpórea, la representación corporal de sí mismo y los demás. Así, Miguel Castro Leñero le da vida a los elementos de una casa, como son las ventanas y las puertas, en relación a la propia corporalidad. Interpretada de distintas maneras, puede aparecer un fragmento de la casa, con trazos más expresivos y lúdicos, o las actuales pinturas, de formas más geométricas y conceptuales, con una paleta austera y pocos elementos compositivos que, en cambio, enfatizan el carácter icónico de la casa. También la presencia de la figura animal está relacionada con la intimidad, el afecto y su propio hábitat.

 

Otra de las imágenes esenciales en la obra de Miguel Castro Leñero es el avión: espacio habitable, guarida transitoria que se refiere a la temporalidad, el lugar transitoriamente habitado. Es, además, un símbolo muy poderoso de la dualidad, como máquina de ayuda o de destrucción, etc.

 

La imagen de la casa también guarda relación con el interés personal que tiene el artista en la arquitectura y en el diseño; la primera, en su dimensión más conceptual y reflexiva en torno al significado de los espacios y cómo éstos son habitados. El diseño, por su parte, no solamente responde a necesidades personales; tiene un propósito y cumple una función social, pero también sugiere formas más concretas y contiene simultáneamente un sentido estético y funcional. Los objetos se integran a su imaginario con su carga simbólica y estética.

 

El trabajo de Miguel Castro Leñero también se nutre de imágenes cotidianas, urbanas y de carácter informativo que no tienen un contenido cultural, pero son bellas en sí mismas, dentro de su sencillez. Un ejemplo son las señaléticas: el artista se apropia de ellas, las reelabora y adapta para darles un significado nuevo y personal, como en el caso de la serie Hombres trabajandoWork in Progress, oCoches. Figuras básicas de las que recupera su forma esencial y las ubica en contextos diferentes; resalta su belleza intrínseca jugando con las formas corporales que sugieren.

 

Para Miguel Castro Leñero todo se vuelve una herramienta para crear: recicla sus propios materiales -como las pruebas de taller, ya contenedoras de otras imágenes- para construir y ensamblar nuevas formas y composiciones, utilizando diversos recursos plásticos, técnicas mixtas, objetos de diferente naturaleza que enriquecen la obra del artista. Al reciclar sus materiales e incorporar otros, las posibilidades creativas se vuelven infinitas.

 

En 1980 realiza su primera exposición individual en la Casa de la Cultura de Oaxaca. Un año después recibe el premio de adquisición del Salón Nacional de Artes Plásticas, Sección Bienal de Gráfica. En 1982 presenta la exposición individual La respiración de la noche en el Museo Carrillo Gil. Ese mismo año recibe el premio de adquisición de la Primera Bienal de Pintura Rufino Tamayo en Oaxaca y el primer premio de adquisición en el II Encuentro de Arte Joven de Aguascalientes. En 1986 el Museo de Arte Moderno organiza la exposición individual Paisaje dividido. En 1992 participa en la exposición México Hoy en la Casa de América en Madrid, año en el cual recibe el premio de adquisición en el Eco Art International en Río de Janeiro, Brasil. En 1994 exhibe Pinturas y dibujos en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Al año siguiente, el Hypo-Bank en Erfurt, Alemania organiza una exposición de su obra sobre papel.  La Galería López Quiroga ha organizado cinco exposiciones individuales de su obra: Misterios cotidianos (1990), La utopía de Miguel Castro Leñero (1993), Obra reciente (1995), La flor de papel(2000) y Formas escenciales (2003).

 

Texto: Daniela Cuéllar

 

 

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