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CONTEMPORÁNEOS. Nombre de una revista literaria que se publicó en México entre los años de 1928 a 1931. El director y editor fue el escritor Bernardo Ortiz de Montellano. No obstante, se conoce como "Contemporáneos" o "Los Contemporáneos" al grupo de poetas, ensayistas y polígrafos que escribieron en la citada publicación. La presencia de Los Contemporáneos en la cultura mexicana es de vital importancia ya que con ellos se inicia una actitud moderna, fincada ésta en el deseo de diálogo con otras culturas y en la búsqueda de lo nacional no como algo local sino como una expresión de universales.
Al grupo "literario" de Contemporáneos estuvieron ligados estrechamente artistas como Manuel Rodríguez Lozano, Abraham Angel, Julio Castellanos y otros que comulgaban en ideas y propuestas estéticas que los distanciaron de las de los muralistas. En un lugar muy especial de la plástica de Los Contemporáneos cabría situar a Agustín Lazo, quien estuvo en Europa y observó en directo las vanguardias históricas. Al lado de Villaurrutia, a quien influyó para que pintara, Lazo tradujo importantes obras del francés e italiano. Pese a todo, su obra y personalidad no ha sido del todo justipreciada. Octavio Paz, Luis Mario Schneider y Miguel Capistrán dieron las bases para la apreciación de sus obras.
CONTRACORRIENTE. Véase Escuela Mexicana de Pintura y Escultura.
CUBISMO. Picasso y Braque fueron sus primeros teóricos y artistas fundadores (1907). Con el Cubismo intentaron sustituir los meros efectos visuales, tan atractivos a los impresionistas, por una concepción más intelectual de la forma y el color. Su punto de partida fue la obra de Cézanne, quien había ya formulado objetivos similares. Su finalidad plástica era romper con el naturalismo ilusionista y abrirse a nuevas maneras de representación que permitieran plasmar en dos dimensiones la realidad tridimensional. Intentaron, en la práctica, combinar varias vistas del objeto, más o menos simultáneas. Gris, Léger, Delaunay y Derain se hallaron entre los primeros artistas que se sumaron al movimiento. En un primer momento se trató de los objetos, conviviendo en distintos puntos de vista en la misma obra y la inclusión de materiales diversos (collage), periodo que suele llamarse también cubismo analítico. Posteriormente, en el llamado cubismo sintético, la composición se liberó del objeto convirtiéndose en un campo de relaciones formales abstractas, con mayor libertad de expresión. Hoy día, el Cubismo forma parte de lo que llamamos vanguardias heroicas. Ha tenido múltiples secuelas posteriores.
DADÁ (del francés: caballito de juguete). Este movimiento surgió durante la Primera Guerra Mundial, promovido por un grupo de artistas: Tristán Tsara, Hugo Ball y Hans Arp, entre otros. Se reunían en el "Cabaret Voltaire", en Zurich. Su naturaleza y sus manifestaciones estuvieron estrechamente condicionadas por la época y las circunstancias (sus años de auge fueron de 1916 a 1922). Fue un movimiento de jóvenes-poetas, escritores, artistas, músicos-, que se mostraron profundamente inconformes y desilusionados ante el sinsentido y la barbarie de la guerra. Asumieron y exageraron los procedimientos futuristas del escándalo y la provocación, atacando con burlas y caricaturas una cultura que consideraban al borde del suicidio. También fueron objeto de sus ataques las convenciones artísticas y a través de parodias satíricas de anti-arte intentaron socavar el propio concepto de arte. El primer núcleo fue ampliándose a París, Colonia, Berlín y Nueva York. En Alemania adquirió un matiz político y duramente satírico hacia el poder. Marcel Duchamp, iniciador de Dadá en Nueva York, abrió con sus readymades (término con que Duchamp denominaba a un objeto cotidiano descontextualizado por el artista y considerado por el público como obra de arte) una nueva vía en el arte contemporáneo. A Dadá se debe la incorporación de multitud de nuevas técnicas artísticas que tenían en común permitir una mayor libertad expresiva al artista. En París y Nueva York se dio la unión entre el espíritu Dadá y el naciente Surrealismo. Este movimiento inaugura el uso de objetos y materiales no ortodoxos dentro y como "obra de arte".
DECADENTISMO. Tendencia en las artes plásticas y la literatura europeas de finales del siglo XIX, asociada al Simbolismo y sostenedora de un extremo esteticismo. Uno de sus pilares fue la novela de J.-K. Huysmans A rebours (A contrapelo) en la que el autor sostiene que la realidad es miserable frente al mundo del arte, la imaginación y el artificio. Actualmente, se ha abusado del término, calificando con éste cualquier actitud artística que ha rebasado su estilo volviéndolo grotesco o sofisticado. Se dice también de las artes de fin de siglo.
DER BLAUE REITER (del alemán: El Jinete Azul). Se conoce así al grupo expresionista fundado en Munich, Alemania, en 1911 por Wassily Kandinsky y Franz Marc. Estos, prepararon un libro colectivo formado por artículos e ilustraciones en los que formulaban sus opiniones artísticas, y bautizaron al grupo inspirándose en un dibujo del primero en azul y negro de un jinete que figuraba en la portada del Almanac que publicaron en 1912. Sus fines se expresaban de la siguiente forma en la portada del catálogo de su exposición inaugural: "No pretendemos propagar ninguna forma concreta o particular; nuestro fin es mostrar, con la variedad de formas representadas, cómo los deseos internos de los artistas se manifiestan bajo cierta diversidad de aspectos." El grupo se desintegró en la Primera Guerra Mundial, cuando murieron Franz Marc y August Macke.
DIE BRÜCKE (del alemán: El Puente). Se conoce así al grupo de pintores expresionistas formado por los estudiantes de arquitectura Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Fritz Bleyl y Karl Schmidt-Rottluff en 1905 en Dresde, Alemania. También participaron en este grupo Emil Nolde, Max Pechstein y Otto Müller. En 1913 el grupo se disolvió. Se consideraban una élite revolucionaria y mostraban un feroz sentimiento antiburgués, adoptando el lema horaciano Odi profanum vulgus. Fue Schmidt-Rottluff quien escogió el nombre del grupo, que pretendía simbolizar los lazos que los mantenían unidos. Después adquirió un significado más profundo, que radicaba en su fe en el arte del futuro, hacia el cual su obra tendía un puente. Pero jamás se llegó a dar una definición concreta de cómo habría de ser este arte del futuro y, por tanto, sus propósitos tampoco se concretaron; de ninguna de sus publicaciones surgió un programa artístico claro. En este sentido fueron muy parecidos a las ideas de los artistas mexicanos del ¡30-30! Estaban impulsados por un móvil de rebeldía y deseaban conseguir la "libertad de vida y acción frente a las viejas fuerzas establecidas". En la práctica, tomaron postura tanto contra el realismo anecdótico como contra el Impresionismo y, bajo la influencia de Munch y Hodler, consiguieron crear una versión alemana del Expresionismo, que hundía sus raíces en Van Gogh y Gauguin. Sus características básicas son la violencia extrema del color y forma, el manejo insistente del grabado y la asimilación de las artes primitivas y populares.
ÉCOLE DE PARIS. El término es producto de la intensa concentración de actividad artística que hizo de París el centro mundial de la innovación artística durante los primeros cuarenta años del siglo XX. Se ha dicho que el término no significa tanto la continuación del arte francés por los descendientes de los Nabis y fauvistas, sino la presencia en París después de 1900 de pintores y escultores de prácticamente todos los países del mundo. París les ofreció un máximo de libertades para vivir y trabajar, así como oportunidades inigualables para la discusión y exhibición de su obra. Los mexicanos Angel Zárraga, Julio Ruelas y Diego Rivera, estuvieron en diferentes momentos en la "Ciudad Luz". En un sentido más restringido la expresión École de Paris se utiliza a veces para llamar a los peintres maudits, aquellos realistas expresivos, en su mayoría de origen extranjero, que formaron el núcleo del Expresionismo francés. En la década de 1950, el término École de Paris o Nouvelle École de Paris renació y constituyó la base de la primera Bienal de París. Haciendo referencia, en sentido muy amplio, el término se refiere al Expresionismo abstracto que se puso en boga a partir de finales de la década de 1940, así como al renacer del Constructivismo, asociado al Salon des Réalités Nouvelles.