La actual sede del Museo Regional de Chiapas cumple 19 años de establecerse. Este recinto cuenta con dos salas de exposición permanente: una se refiere a los pueblos prehispánicos de Chiapas y la otra abarca los aspectos históricos, artísticos y etnográficos de la región, desde el siglo XVI a la actualidad, además de la sala de temporales que actualmente exhibe El dominio de los chiapanecos.
La obra que alberga el recinto se construyó ex profeso en 1984, luego ocupar desde 1930 diversas sedes, y en 1985 obtuvo el primer premio de la tercera bienal de arquitectura celebrada en Sofía, Bulgaria.
A decir del director del Museo, Roberto Ramos Mazo, el recinto que anualmente recibe alrededor de 50 mil visitantes, posee una de las colecciones más importantes en su género ya que incluye materiales perecederos, como piezas de textiles.
Asimismo, cuenta con piezas célebres que han sido exhibidas en exposiciones internacionales, tal es el caso de la urna funeraria maya de una figura antropomorfa sentada con las piernas dobladas al frente y los brazos reposando sobre éstas, logotipo del museo.
El recorrido del museo puede iniciar en la sala de arqueología, que se ubica en la planta baja, y su guión museográfico abarca desde la prehistoria y la presencia olmeca y teotihuacana hasta el desarrollo de la gran cultura maya, en Bonampak, Palenque, Yaxchilán y Toniná.
Entre las piezas más importantes destacan la iconografía de incensarios, además de cerámica, huesos labrados, esculturas de piedra y conchas que muestran un panorama de las diversas zonas arqueológicas que se asentaron durante el Clásico Tardío en esta zona.
Mientras que en el área de exhibición de historia, se muestran piezas que contextualizan la vida de Chiapas a partir de la Conquista y la colonización.
En esta sala se observa la fundación de la Ciudad Real en 1528, la resistencia de los indígenas chiapanecos en la Batalla del Cañón del Sumidero, además de ejemplos del arte colonial como pintura mural y réplicas de arcos de templos dominicos, como el de La Merced.
Además de figurillas de barro lacandonas, la aparición de la marimba en el siglo XVIII y diversos documentos que hablan sobre la libertad y constitución de Chiapas. Y aspectos de la Independencia y la Revolución Mexicana vista desde esta zona del sur del país.
De acuerdo con el director del Museo, a lo largo de 19 años se han cambiado los discursos museográficos, principalmente en la sala de arqueología. Sin embargo, ante los embates tecnológicos y nuevas propuestas museográficas, para el vigésimo aniversario se planea un proyecto integral a mediano plazo, a fin de realizar cambios en el museo, basado en las últimas investigaciones históricas y arqueológicas de la región.
De esta forma, se mostrará de una manera más clara la diversidad chiapaneca, a partir de la diversidad regional. Y se continuarán las exposiciones temporales que muestran la vida actual y antigua de Chiapas.
Ejemplo de ello es la exposición que se exhibe en este momento, El dominio de los chiapanecos, monografía que muestra por primera ocasión la arqueología de regiones como Chiapa de Corzo, Palenque y El Lagartero, con piezas que forman parte de la colección del museo.
Autor/Redactor: Artes e Historia México
Fuente: Instituto Nacional de Antropología e Historia