México, D.F., Martes 9 de Febrero de 2010, 11:5617 °C, Parcialmente nublado 
Recibir novedades
Buscador
BUSCAR:

Banco de Información
 
Especiales
Cien años de Carmen Conde


He vuelto por el camino sin hierba.
Voy al río en busca de mi sombra.
Qué soledad sellada de luna fría.
Qué soledad de agua sin sirenas rojas.
Qué soledad de pinos ácidos errantes...
Voy a recoger mis ojos
abandonados en la orilla.
Carmen Conde

El 2007 parece ser un año colmado de celebraciones, por un lado festejamos en México el centenario del natalicio de Frida Kahlo, los 50 años de la muerte de Diego Rivera y ahora también recordamos a una celebre poeta de origen español que consagró su vida a la poesía y al periodismo. Hablamos de Carmen Conde, la primera mujer que ingreso a la Real Academia Española.

Nacida un 15 de agosto de 1907 en Cartagena, (Murcia) Carmen Conde Abellán, pasó su infancia entre su villa natal y Melilla. Se graduó en Magisterio en la Escuela Normal de Murcia y se matriculó después en la Universidad de Valencia para cursar unos estudios de Filosofía que nunca concluyó.

A los 15 años comenzó a publicar artículos en Los lunes de El Imparcial, La Esfera, Informaciones y otros diarios. Antes de la Guerra Civil fundó, junto con los poetas Miguel Hernández, Ramón Sijé y Antonio Oliver Belmás, con quien se casaría, la revista El Gallo Crisis.

Esto le permitió estrechar lazos epistolares con grandes poetas como Juan Ramón Jiménez. La escritura parecía haber nacido con ella así que para 1929 apareció su primera obra, Brocal, al que siguieron Júbilos y Empezando la vida.

Carmen Conde con Antonio Oliver, su esposo.
A temprana edad conoció al también poeta Antonio Oliver Belmás, con quien en 1931 contrajo nupcias. Sin embargo, su matrimonio estuvo marcado por la muerte de su hija al nacer.

Los logros profesionales de la poeta inician en 1931 cuando junto a su esposo Antonio Oliver, fundó en 1931 la Universidad Popular de Cartagena y en 1933, fundó la revista Presencias.

Durante los años posteriores, la guerra civil en España empañó un poco el ambiente. Antonio Oliver se alistó en el Ejército Republicano y Conde lo acompañó como colaboradora de la radio del Frente Popular. Al concluir la guerra, el matrimonio de Conde se instaló en Madrid donde compartieron el vecindario con Aleixandre en la calle Velintonia- y crearon el Archivo Semanario de Rubén Darío en la Universidad de Madrid en el cual Conde publicó bajo los seudónimos de Florentina del Mar y Magdalena Noguera en la Estafeta Literaria y colaboró en Radio Nacional de España.

La Guerra Civil le inspiró obras llenas de angustia y dolor como Mientras los hombres mueren y El Arcángel (1939). Después, en 1945, publicó Ansia de gracia.

Durante la posguerra y el franquismo se ganó la vida como profesora de Literatura en el Instituto de Estudios Europeos y de la Cátedra Mediterráneo de la Universidad de Alicante.


Con su novela Las oscuras raíces se alzó con el premio Elisenda de Montcada; con Vivientes de los siglos, el Simón Bolivar; y con A la estrella por la cometa, el Doncel en 1961. En 1959 apareció Los monólogos de la hija y en 1967 recogió su Obra Poética, que le valió el Nacional de Literatura. Bajo el pseudónimo Florentina del Mar, Carmen Conde también publicó novelas, relatos y cuentos infantiles, así como biografías y ensayos.

En 1978 fue elegida miembro de la Real Academia Española, ocupando el sillón K, vacante por la muerte de Miguel Mihura. En 1980 obtuvo el Ateneo de Sevilla por Yo soy la madre. Otras obras suyas son Del obligado dolor (1984), Por el camino viendo sus orillas (1985) y la novela La calle de los balcones azules. En 1986 entregó sus memorias y en 1987 una antología personal titulada Memoria puesta en olvido.

Como mencionamos en un principio, Carmen Conde consagró su vida a las letras como narradora, poeta y dramaturga, Su obra consta de más de un centenar de títulos entre poemarios, libros de relatos, memorias, piezas teatrales, ensayos, guiones y textos infantiles. Sin embargo, es más recordada por su condición de académica pionera que por su apreciable obra.

Algunas publicaciones rescatan la faceta de Conde como escritora y transladan su memoria al universo de los personajes entrañables como la biografía escrita por José Luis Ferris - Carmen Conde. Vida pasión y versos de una escritora olvidada que permiten posicionar la figura de Conde como pionera, poeta precoz, comprometida con la República y obligada a mantener oculto en lo más profundo del armario de su alma los afectos más intensos y verdaderos de su vida.

Su vida fue intensa, al igual que lo que escribía así pues su pluma le valió la nominación para pertenecer a la Real Academia Española, institución creada en 1713 para limpiar, fijar y dar esplendor a nuestro idioma, que luego de 265 años de historia, en 1713, admitiera a su primera académica en 1978.

Se rompía un tabú y se abría un camino que permitiría ocupar sillones en el vetusto caserón de del calle Felipe VI a insignes sucesoras como Elena Quiroga y las hoy académicas Ana María Matute, Carmen Iglesias o Margarita Salas.


Para revivir su figura, la Universidad de Murcia prepara un congreso sobre su figura y una exposición, que viajará desde Cartagena a Murcia, Melilla -donde vivió sus primeros años- y Madrid.

El Diario El País, señala a propósito de su incursión a la Real Academia Española: Cartagena se siente en deuda con Conde. Muchos allí no le perdonaron nunca su rojerío durante la Segunda República -ayudó a fundar su universidad popular- y, sin embargo, su ingreso en la RAE causó escozor entre otros muchos, que la acusaron de ser una falangista acomodada al régimen. Amargas paradojas que hicieron sufrir a una poeta casada pero enamorada medio siglo de Amanda Junquera, a la que nunca pudo dedicar sus libros. \"Cuando se conocen, su poesía se humaniza y escribe sus mejores obras. Unos poemas audaces, inconcebibles para la mano de una mujer. Tienen una gran hondura y se te abren solos cuando conoces la historia que hay detrás\", dice José Luis Ferris, autor de una biografía editada ahora por Salvat.¿

Fueron Aleixandre y Alonso quienes la presentaron a la Academia. Y se lió. \"Jueves resolutorio entre Rosa Chacel y yo. Exilio voluntario y 40 años de aguante con dignidad, valor y obra...\", escribió Conde en su diario. Con ironía daba por seguro \"el ingreso de la exiliada en trance de coronación\". La coronada fue ella y recibió el ánimo de quienes no entendían que su permanencia en España debiese restarle méritos.

Conde impulsó que entrara en 1994 Elena Quiroga, pero la Academia se quedó huérfana de féminas -Conde murió en 1996- hasta la llegada en 2002 de la \"chica\" Ana María Matute, la historiadora Carmen Iglesias en 2000 y la científica Margarita Salas en 2001.


Carmen Conde falleció el 8 de enero de 1996 en un geriátrico de Majadahonda (Madrid), víctima de Alzheimer. Como sucede con algunos grandes escritores o artistas son poco reconocidos en su momento sin embargo son reconocidos y venerados. Recordemos a esta poeta, grande por sus logros y su excelsa pluma.
 
Autor/Redactor: Judith Rodríguez Vargas
Fuente: Diario El País
Editor: Manuel Zavala y Alonso
 





     
BLOGS Artes e Historia México

Entradas recientes
TODOS LOS BLOGS

Las transacciones seguras de este sitio se procesan bajo https://www.arts-history.mx, en donde empleamos un certificado thawte para realizar una transmisión privada y encriptada de su información.


Artes e Historia México es una publicación cultural independiente.
© Derechos Reservados 1996-2008, Manuel Zavala Alonso
AVISO LEGAL

DIRECTORIO

Si desea enviar información relacionada a los temas de esta publicación electrónica:
noticias@arts-history.mx