Eddie Cantor en una ocasión le dijo a Bob Crane: "simpatizar es el 90 por ciento de la batalla". Pero en el caso de Bob Crane parece tratarse del cien por ciento, pues en su esfuerzo no hay otra cosa que simpatía: no hay valores, juicios, perspectivas, ni siquiera un instinto de sobrevivencia. Sólo hay la necesidad de simpatizar y de ser querido en una forma sexual, todos los días. La cinta Auto Focus, de Paul Schrader, se basa en la vida de Crane y es un retrato profundo de un hombre vacío y solitario, que trata de pasársela bien.
El extenso camino de la caída y levantamiento de Crane es bien conocido. De Dj de Los Ángeles pasó a estrella de televisión, tras participar en el elenco de la comedia Hogan's heroes. Su carrera se estancó tras que el show salió del aire, y de ahí se embarcó en gira con un teatro, destruyó dos matrimonios y se volvió adicto al sexo, a tal nivel, que su vida resultó escandalosa hasta para los estándares de Hollywood. Fue hallado muerto en 1978 en un cuarto de hotel en Scottsdale, Arizona.
A Crane le sobreviven cuatro hijos de sus dos matrimonios, quienes difieren casi de forma bíblica. El más grande aparece en este filme, mientras que el más joven amenazó con demandar a los realizadores aunque mantiene un sitio web en el que habla de la vida sexual de su padre. Es tan extraña la visión que Crane tenía de su comportamiento, tan desconectada de la realidad, que casi puedo imaginarme no vería nada extraño en la venta que su hijo menor hace de fotos y videos sexuales de su padre. "Es sano", Crane argumentaba en defensa de su promiscuidad, aunque realmente no sabemos si pensaba eso o algo más.
La película es un hipnótico retrato de esta triste y compulsiva vida. Schrader no es un extraño a las historias de hombres atrapados en problemáticas sexuales; él escribió Taxi driver y dirigió American gigolo. A Crane lo ve como un envase vacío, rellenado primero con fama y después con deseo. Como Crane se desarrolló en la televisión, se dio cuenta que las mujeres querían dormir con él y entonces comenzó a obligarlas de no muy buena manera. No hay lujuria o pasión en este filme, sólo cortejo mecánico que resulta en sexo.
Kinnear ofrece una siniestra y brillante actuación como un hombre ausente de sentimiento profundo alguno. Dafoe coestelariza el filme como John Carpenter, un experto en tecnología en los días en que Hollywood apenas comenzaba a entender que la televisión podía ser grabada y retransmitida al alcance del público. Carpenter asolaba los sets y asediaba a las estrellas ofreciéndoles los aparatejos más modernos de Sony, conectando estereos a sus autos o instalando cámaras en sus cuartos. Se trata realmente de la encarnación de Mefistófeles, ofreciéndole a Crane lo que buscaba.
El filme resulta perfecto en sus decorados, música, ropa, autos, lenguaje y valores. Se desarrolla entre los días en que se introdujo la Píldora y la aparición del sida. La contraparte moral del filme es provista por Jenny (interpretado por Rob Leibman), el manager de Crane. Él es quien logra conseguirle el trabajo en Hogan's heroes e, incluso, el protagónico en una producción de Disney llamada Superdad.
Director: Paul Schrader. Distribuido por:Focus Puller Inc., Good machine, Propaganda Films, Columbia TriStar Films, Mongrel media, Sony Pictures Classics, Scott Alexander, Alicia Allain, Pat Dollard, Rick Hess, Larry Karaszewaki, Trevor Macy, Brian Oliver, Todd Rosken, James Schamus. Guión: Robert Graysmith. Fotografía en color:: Fred Murphy. Edición: Kristina Boden. Música: Angelo Badalamenti y Andrew Barret.Duración:107 mins.Reparto:Grez Kinnear (Bob Crane), Willem Dafoe (John Carpenter), Maria Bello (Patricia Crane), Rita Wilson (Anne Crane), Rob Leibman (Lenny), Bruce Solomon (Feldman), Michael E. Rodgers (Richard Dawson).