Parido del cielo, espectáculo basado en un cuento original de Juan José Olavarrieta, recupera otras latitudes de lo escénico, a través de la belleza cruel en el arte de Gajuca Ankoku-Butoh-Chile, agrupación que incursionara en el ámbito de la escena teatral mexicana hace apenas dos años atrás y que hoy, en su tercera visita a manera de residencia artística en México, actuará en el Foro Experimental Black Box, del Centro Nacional de las Artes (Cenart), del 5 al 27 de agosto, antes de viajar a Berlín.
Esta agrupación, al frente de Olavarrieta, ha encontrado sus propias formas de expresión en la gestualidad y rigurosidad del Ankoku Butho, logrando que el cuerpo hable desde su interior. Sus intérpretes desarrollan un trabajo poético y visual, a través del cuerpo, ese maravilloso órgano de expresión que desde principios del siglo XX fue colocado como instrumento y objeto de creación, sitio para observar el mundo e interpretarlo.
Gajuca Ankoku-Butoh-Chile desarrolla una danza nipona, ejerciendo el mestizaje con el teatro, el performance y la mímica. Sobresale por su propuesta de revisión de la técnica desde la perspectiva latinoamericana, siendo una de las pocas compañías de América Latina en llegar a mostrar sus propias creaciones a la cuna del Butoh, en países como Alemania y Japón.
Parido del cielo es una introducción en el limbo propio del tránsito entre la vida y la muerte. Tres seres deben enfrentar el doloroso proceso de encarnar. Pasado así de su armonía espectral a la violencia sangrienta de la existencia, son paridos desde el cielo quedando abandonados a sus propias pulsiones y pasiones, luchando entre sus instintos animales y sentimientos.
El parto, el erotismo y la muerte son el eje central de esta tragedia atemporal, donde el crimen desencadena la aniquilación de estos tres desterrados. Lo que hace de esta pieza una novedad es su carácter experimental, al poner énfasis en la estructura teatral; es decir en la narración de una historia, sin abandonar el aspecto dancístico propio de Butoh.
Juan José Olavarrieta logra que sus actores-bailarines transiten entre el mundo de los vivos y los muertos, por medio de una presencia ambigua que va de lo concreto a lo etéreo, donde la expresión de cada músculo del cuerpo, los ojos, los huesos, las lágrimas y el sudor se encamina hacia un solo fin: la resonancia interna en el espectador.
El hallazgo, Parido del cielo, Mictlán el noveno círculo y NN9
Como parte de su residencia en México, Gajuca impartirá el taller Workshop introducción al Butoh como técnica escénica contemporánea y de autogestión y producción, desde una compañía en pleno desarrollo internacional, en el próximo agosto en el Cenart. Entre los proyectos a futuro, la agrupación realizará una gira por los estados de Chihuahua, Puebla, Zacatecas y Yucatán, y en 2007 participará en el Festival Internacional de Butho, en Tailandia.
Con las actuaciones de Patricia López Ríos, Iko Lee y el propio Juan José Olavarrieta Gómez, Parido del cielo se escenificará en el marco de la temporada La danza y sus especies, del 5 al 27 de agosto, los sábados a las 19:00 horas y domingos a las 18:00 horas, en el Foro Experimental Black Box, ubicado en el sótano de la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea, del Cenart, Río Churubusco 79, esquina Calzada de Tlalpan, cerca de la estación General Anaya del Metro. Costo: 100 pesos. Descuentos de costumbre.