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Miércoles, 27 de julio de 2016

“París es un poco más conocido, pero Saltillo… ¡es otra cosa!” (1 de 2 partes)
Escrito por No disponible

En una reciente entrevista televisiva, el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, afirmó que el próximo año se llevaría a cabo la construcción de 38 museos, uno por cada municipio del estado. Supongo que el gobernador va en serio, ya que en las últimas dos semanas inauguró tan sólo en la capital, Saltillo, la impresionante cantidad de ocho recintos museísticos, todos ellos dependientes del organismo estatal regulador y promotor de la cultura, el ICOCULT (Instituto Coahuilense de Cultura).

 Las acciones de este gobernador norteño desafían lapolítica de austeridad comandada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que, el pasado mes de mayo, solicitó expresamente a los museos de la federación que “ajustaran” sus presupuestos hasta reducirlos en un 10%. Tiempos muy difíciles se avecinan para los museos administrados por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Recortes de personal, reducción del gasto corriente y posible cancelación de eventos y exposiciones. Una situación que por lo visto le tiene sin cuidado al gobierno de Moreira y al ICOCULT.

Paralelamente a la construcción de tanto museo, la Secretaría de Turismo del estado de Coahuila ha organizado una campaña publicitaria en la que se presenta a Saltillo bajo el lema de “Ciudad de los Museos”. Al menos esta clase de publicidad en un poco más afortunada que otra con la que nos topamos en varios espectaculares colocados en la vía pública. En éstos se ven fotografías de varias ciudades europeas acompañadas por eslogan que va más o menos así: “Venecia es un poco más romántica, pero Saltillo... ¡es otra cosa!”. O qué tal éste: “París es un poco más conocido, pero Saltillo… ¡es otra cosa!” ¿Perdón?

 

Pero bueno, entrando en materia, ¿qué hay de los museos recientemente inaugurados? A los ya bien posicionados Museo de las Aves, Centro Cultural Casa Purcell, Museo Rubén Herrera y Museo del Desierto se aúnan la renovada pinacoteca del Ateneo Fuente de Saltillo que ahora recibe el nombre de Recinto del Patrimonio Cultural Universitario,  el Museo del Sarape y Trajes Mexicanos, El Museo el Giroscopio – de ciencia y tecnología-; el Museo de la Angostura –acerca de la guerra entre México y los Estados Unidos-; el Museo del Palacio, el Museo del Normalismo, el Museo de la Cultura Taurina y el Museo Capilla Landín. En breve abrirán al público el Museo de la Revolución, el Museo de la Estampa “José Guadalupe Posada” y el Museo de los Presidentes de Coahuila. 

 

En la sección dedicada a la cultura en la página oficial del gobierno del estado (www.coahuila.gob.mx) hay una especie de Q&A donde a aparece la pregunta “¿Por qué se están construyendo tantos museos?”, y la respuesta es “para incrementar la capacidad de los escenarios para espectáculos del estado (sic) donde exista una integración ciudadana y así mostrar y promover las actividades artísticas, culturales, tradicionales y contemporáneas entre los coahuilenses.” Y en verdad que se han creado varios espectáculos del estado.

 

En el Museo del Palacio (de gobierno, que conste) se pretende narrar la historia del estado de Coahuila. Pero esta intención se ve sobrepasada por el exagerado teatro de luces y pantallas que utiliza para presentar la información al público, logrando efectos más dignos de un estudio de televisión que de un museo.

 

Otro caso peculiar, es el del Museo Capilla Landín, en el cual se recibe al visitante con un video en loop perpetuo, donde el gobernador Moreira le da la bienvenida, le explica los contenidos de las exhibiciones como si fuera experto en la materia mientras alaba los logros culturales de su administración. Sobra aclarar que este recurso no contribuye en lo absoluto a la interpretación del patrimonio ahí exhibido, el cual por cierto, cuenta con fichas técnicas y comentarios de obra digamos, deficientes. Además que misteriosamente no se aclara la proveniencia de ninguna de las piezas virreinales, aunque una fuente cercana al ICOCULT me comentó que fueron adquiridas a particulares.

 

Pero no seguiré con los desaciertos. En la próxima entrada comentaré sobre tres museos saltillenses que a mi particular juicio son los más destacados. No son perfectos, pero al menos no tenemos que ver un video del gobernador en la sala introductoria de ninguno de ellos. Hasta dentro de una semana, sigamos dialogando.

 



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