Blogs Artes e Historia México

compartir en facebook  compartir en twitter

 

Miércoles, 27 de julio de 2016

Kodak: bancarrota e innovación
Escrito por No disponible

 

Después de más de 130 años, Kodak se declaró en bancarrota el pasado jueves 19 de enero. Incapaz de hacer frente a sus acreedores sin solicitar un préstamo bancario por 650 millones de dólares, en comunicado de prensa sus ejecutivos afirmaron que Kodak continuará funcionando normalmente en tanto se reorganizan sus finanzas. La reestructuración de Kodak no implica a sus subsidiarias como es el caso de la George Eastman House (International Museum of Photography and Film) destacada institución que bajo el nombre del fundador de la empresa, exhibe, conserva y estudia el patrimonio fílmico. 

No podemos negar que la compañía ha enfrentado escenarios difíciles en los últimos años. El predominio de la fotografía digital redujo substancialmente sus ganancias por la venta de películas y papel. Sin embargo, históricamente Kodak ha demostrado que en el ramo fotográfico son más bien líderes que seguidores. 

"You press the button, we do the rest" prometía la publicidad de Kodak en 1888 cuando esta compañía norteamericana introdujo al mercado la primera cámara fotográfica portátil transformando así y para siempre, la forma en que se capturaban y reproducían imágenes. Durante un siglo innovó con maravillas entonces modernas como la cámara Brownie, la película de acetato "safety film", la película en color Kodachrome y la cámara Instamatic, inventos que en su momento cambiaron nuestra visión del mundo. De hecho, entre sus patentes se encuentra la creación de imágenes digitales presentando en 1975 la primera cámara que tenía estas propiedades. 

Siendo así ¿qué está pasando con el gigante de la fotografía norteamericano? Ocurre que una innovación no hace mercado, y que para obtener ganancias hay que vender, no queda de otra. Atenida a la frustrada venta de 1,100 de sus patentes, Kodak podría no ser la única empresa en sufrir pérdidas económicas debido a los cambios en los hábitos y consumos culturales en esta llamada era digital. Algunos ejemplos: el año pasado Dish compró Blockbuster por 320 millones de dólares y casi inmediatamente comenzó el cierre de las tiendas en los Estados Unidos que no reportaran ganancias. La televisión por cable bajo demanda, los servicios de internet con programación a la carta y sobre todo el modelo de negocios de Netflix donde por una suscripción mensual se tiene acceso ilimitado a películas y programas de televisión, fueron el pico y la pala que cavaron la tumba de la renta de vídeos. Simplemente no tenía sentido. 

Otro caso paradigmático es el de Borders, el segundo minorista más importante de venta de libros en los Estados Unidos. Después de ser incapaces de encontrar compradores después de declararse en bancarrota a principios del 2011, se vieron obligados a cerrar 300 tiendas en un intento por paliar las pérdidas. El plan de reestructuración buscaba dar alcance a dos fuertes competidores: Barnes and Noble y Amazon, quienes le llevaban una importante ventaja en cuanto a la incorporación de las ventas en línea y los formatos digitales se refiere, la pregunta es: ¿los podrá alcanzar? Me parece que no. 

Kodak es el artífice de la fotografía popular. Si bien no son los inventores del proceso como tal, su gran mérito consiste en concebir y mercadear una nueva manera de “hacer” fotografía: más sencilla, práctica y casi instantánea, acercando al aficionado a una labor que anteriormente había estado reservada a muy pocos. Una verdadera revolución cultural de la imagen.



Lo último en No disponible

 

Retratando al escritor: la fotografía de Sara Facio
5 tendencias culturales para el 2013
¿Qué hace posible al museo?
Reflexiones sobre política de recaudación de fondos: el caso del Museo Rufino Tamayo
La cultura y los candidatos

 

 

 

Redes sociales