Blogs Artes e Historia México

compartir en facebook  compartir en twitter

 

Jueves, 28 de julio de 2016

Un espeluznante atropello más en nuestro universo cultural... ¿Quién habrá de responder por esto?
Escrito por Felipe Ehrenberg

El Instituto Hemisférico de Performance y Política es un órgano dependiente de la Universidad (pública) de Nueva York, cuya operatividad reúne a más de veinticinco universidades e instituciones culturales de toda la América latina. Su portal ofrece detallada información en torno a historia, su estructura y y sus metas: hemi.nyu.edu/esp/about/index.shtml Es un centro dinámico y vitalísimo para las artes actuales, a nivel mundial.

 

e:none">La Universidad (privada) del Claustro de Sor Juana, por su parte, funciona dentro del antiguo Convento de San Jerónimo, el histórico edificio donde fuera enclaustrada la monja jerónima Sor Juana Inés de la Cruz, la más importante poeta novohispana. Su portal se reduce a vender sus servicios. Hay que navegar en la red para descubrir saber más sobre la UCSJ, aunque con desconfianza: al leer su ficha en Wikipedia, por ejemplo, queda claro que fue redactada por el publirrelacionista de la propia institución.

 

Nada se sabe de los motivos de su existencia, nada de los privilegios que le permiten operar en un recinto propiedad de la Nación y mucho menos, de cómo sigue operando en la actualidad. ¿Acaso el INAH ha dado su anuencia para todas las transformaciones que ha sufrido el recinto histórico? ¿Acaso esta empresa privada le paga renta a la Nación? Etcétera, etcétera.

 

Fue fundada en 1975 por decreto presidencial del entonces presidente J. López Portillo, para regocijo de su hermana Margarita López Portillo y hasta la fecha guarda los cuatro pianos de cola comprados con dineros del erario público por Carmen Romano, la primera dama de aquel entonces. Hoy, la UCSJ es codirigida por su propietaria, Carmen Beatriz, hija de Margarita López Portillo, y su compañera, la argentina Sandra Lorenzano, quien funge como vicerrectora. Todo en familia...

 

Muy recientemente, la profesora Diana Taylor, directora del Instituto Hemisférico de Performance y Política, lanzó una carta pública vía correo-e, para denunciar un atropello demasiado parecido a lo que sufrimos Fernando Llanos, Mauricio Marcín y yo, cuando en el 2007, las dueñas del Claustro cancelaron la presentación de Manchuria, mi exhibición retrospectiva, ¡dos semanas antes de su inauguración! La muestra, como se sabe, fue presentada al público, un año después, en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México.

 

Transcribo tal cual la iracunda carta de Diana Taylor:

 

align="center">*  * *

 

align="right">16 de marzo de 2012

 

Vicerrectora Sandra Lorenzano

Universidad del Claustro de Sor Juana

Izazaga 92, Centro Histórico,

Ciudad de México,

México

slorenzano@ucsj.edu.mx

 

Dra. Lorenzano,

 

Nos resulta imposible en esta fecha, en la cual se debería haber dado inicio al VIII Encuentro del Instituto Hemisférico en la Universidad del Claustro de Sor Juana, no expresar públicamente nuestra profunda indignación frente a la abrupta cancelación del evento por parte de la UCSJ, la cual nos comunicó usted vía un correo electrónico el pasado 7 de diciembre.

 

El retiro del Claustro del Encuentro, a menos de cuatro meses del evento, se justificó con el dudoso argumento de que se hacía por razones de seguridad en México. Sin embargo, muchos eventos internacionales siguen teniendo lugar en la ciudad. Cuesta no sospechar que este acto irresponsable tiene que ver con la decisión del Claustro de ceder a presiones políticas, al temor al debate abierto y a la crítica. Decepciona el modo en que el Claustro contravino con esta decisión todo compromiso con nociones y prácticas de libertad intelectual y artística sin las cuales ninguna institución académica merece el nombre de tal.

 

Además de esta falta a los principios más básicos del trabajo intelectual y cultural, la cancelación del evento ha provocado cuantiosas pérdidas económicas y de recursos tanto para el Instituto como para las instituciones que integran nuestra red y cientos de personas que ya habían sido invitadas o aceptadas como participantes. ¿Quién habrá de responder por esto?

 

En nuestro caso, las pérdidas incluyen más de un año de trabajo de nuestro equipo, los costos de la solicitud online para el evento y de múltiples viajes de planificación a la Ciudad de México, miles de dólares en multas por la cancelación de nuestras reservas de hotel, entre otras. Si tuviésemos que cuantificarlas, estas alcanzarían los sesenta mil dólares fácilmente, lo que constituye un despilfarro deplorable dado los enormes esfuerzos de tod@s los que participan en nuestra red para sustentar sus prácticas políticas, artísticas e intelectuales. ¿Quién habrá de responder por esto?

 

La cancelación del Encuentro también les ha causado graves pérdidas e inconvenientes a muchas otras personas. Docenas de participantes ya habían comprado sus boletos de avión para asistir al evento. Muchas de nuestras instituciones miembro tenían fondos apartados para apoyar la participación de estudiantes y profesores durante este año presupuestario, fondos que en muchos casos perderán. ¿Quién habrá de responder por esto?

 

Además, l@s artistas que habían conseguido becas y armado complejos itinerarios para participar en el Encuentro se han visto obligad@s a devolver recursos y cancelar compromisos relacionados. En algunos casos, han perdido su elegibilidad para concursar por estos recursos el año entrante. Estos “costos de oportunidad” para quienes habían planificado asistir no son menores. Y no podemos omitir la pérdida de las horas y días de labor de l@s coordinador@s de grupos de trabajo, los equipos curatoriales y l@s más de 1,200 postulantes que completaron la solicitud y nos hicieron llegar sus propuestas. ¿Quién habrá de responder por esto?

 

Las acciones de la Universidad del Claustro de Sor Juana han dejado en clara evidencia su falta de seriedad y su actitud de menosprecio hacia el trabajo de numerosas instituciones y personas de profundo compromiso artístico, político e intelectual. La mancha que esto ha dejado en la reputación de la UCSJ no se borrará fácilmente.

 

Sin otro particular,

 

Diana Taylor

Directora, Instituto Hemisférico de Performance y Política,

Profesora, Departamentos de Estudios de Performance y Español,

Universidad de Nueva York.



Lo último en Ojo avizor

 

A distancia, a través de la ventanilla...
Eugenia Butler (RIP) y sus esculturas invisibles
Galpón, palabra derivada de la voz náhuatl: calpulli
Te lo digo Juan para que me oigas Pedro
Economía y finanzas en la 29ª Bienal de São Paulo

 

 

 

Redes sociales