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Jueves, 04 de agosto de 2016

Sincronías entre el Grupo Asco y el No Grupo
Escrito por Maris Bustamante

Acaba de llegar a mis manos un libro que era necesario:

ASCO: Elite of the obscure, A Retrospective, 1972-1987, editado por Ondine Chavoya y Rita Gonzalez, paralelamente a la exhibición organizada por Los Angeles County Museum of Art  de California y el Williams College Museum of Art en Williamstown, Massachusetts.Con algunos cambios debido a la traducción les presento el texto que me pidieron y que se incluye en el libro.

 

En el año 2001 recibí el apoyo de la Rockefeller-Contacto Cultural México para realizar una investigación pendiente para los artistas no objetuales mexicanos. Desde 1994 había estado investigando y conformando un archivo que no se había detectado antes, lo denominé Primer Inventario de las Formas PIAS (Performance-Instalación-Ambientación) que fueron las primeras tres especificidades no objetuales que aparecieron en México. A raíz de estas investigaciones, se hacía presente una y otra vez la necesidad de entender lo que aparecía como una gran laguna: saber cuáles eran las posibles sincronicidades entre artistas no objetuales mexicanos con los mexicano-americanos y/o chicanos, que trabajaron durante la época de la conformación de los conceptos que cambiaron substancialmente las formas de pensar y hacer desde las artes visuales, es decir, el período comprendido entre 1969 y 1979.

 

Mi intención original fué la de ir a Texas (Nuevo Laredo, Laredo, Austin, San Antonio), a California (Los Angeles y San Francisco), a Chicago y a Nueva York, para poder encontrar pistas sobre rutas seguidas por los mexicanos que abandonando su país de origen, dieron pie a generaciones de las que afloraron artistas radicales no objetuales en los setentas.

 

De 1977 a 1983 yo cofundé y trabajé con el No Grupo. Después de la etapa fundacional en la que participaron otros compañeros, cuando pasamos de la etapa exógama a la endógama, por diversas causas habíamos quedado cuatro miembros: Melquiades Herrera, Alfredo Núñez, Rubén Valencia y yo. En esos seis años de trabajo continuo construimos nuestra propia plataforma de conceptos: cambiar las maneras de pensar desde las artes visuales, recuperar la cultura popular urbana, extender los horizontes perceptuales y estéticos, atraernos públicos masivos, y criticar los aparatos ideológicos, es decir, la estructura familiar, la educativa, las instituciones culturales, a los políticos, asi como alterar los roles tradicionales en las intra e inter relaciones. Como también nos enfrentamos al mercado del arte tradicional, desarrollamos un tipo de humor no solo cáustico sino sarcástico con el que nos burlábamos de casi todo lo que veíamos.

 

Uno de los logros en esta década fué indudablemente el haber contribuído a la aparición y construcción de los no Objetualismos. Nuestra estrecha relación con el Maestro Juan Acha fué definitiva para poder conceptualizar, realizar, financiar y defender lo que yo he llamado como las nuevas formas de pensar en las artes. Gracias a Juan tuvimos la posibilidad de contar con esta nueva identidad ya que el fue el único teórico del arte que hizo su trabajo. Los no objetualismos nos permitieron diferenciarnos de las artes objetuales tradicionales. Las primeras tres especificidades fueron el performance, la instalación y la ambientación. En el proceso de su estructuración los no objetualismos alteraron de manera substancial y definitiva las formas como se venía produciendo en el campo de las artes. Todos los elementos de este circuito fueron alterados: el sujeto, el objeto, la producción, distribución y su consumo.

 

Realizamos seis eventos importantes en espacios que desde el principio nos permitieron la entrada, por lo que yo he afirmado que nunca fuimos clandestinos. Nos presentamos en el Palacio de Bellas Artes, el Auditorio Nacional y el Museo de Arte Modernos asi como en diversos centros culturales y teatros universitarios. En este época se desarrollaron propuestas que aspiraban a rebasar las formas de censura y control tradicionales, asi, hicimos arte correo utilizando la vía postal tradicional enviando 300 paquetes mensualmente; también participamos en los libros de artista haciendo entre otros nuestro hoy muy conocido de trestomos que eran en realidad tres ladrillos. También nos hicimos presentes en las redacciones de los periódicos con notas críticas que poco a poco fueron publicadas. Diseñamos inserciones gráficas en suplementos culturales y también varias colaboraciones en revistas entre las que desde luego sobresale la que Carla Stellweg hacía y editaba en el Museo de Arte Moderno llamada Artes Visuales.

 

Esta cercanía con Carla y la revista que editaba en el MAM cuando Fernando Gamboa era el director, fué la que nos permitió empezar a saber de la existencia de esos otros artistas y cómplices que trabajaban con propuestas si no parecidas, que tenían relación con nosotros y nuestras preocupaciones.

 

Sabiendo el uno del otro desde hacía mucho tiempo, el 3 de Agosto del 2004, por fin conocí en persona a Harry Gamboa Jr. en el lugar donde me citó, la emblemática cafetería Phillipe’s en el Este de la ciudad de Los Angeles. Platicamos cerca de una hora sobre los años en los que trabajamos colectivamente y cómo veiamos las cosas entre los artistas en Estados Unidos y México. Hicimos video y fotografías.

 

Por mis investigaciones sabía que el Grupo Asco trabajó entre 1971 y 1985, aunque la época que a mi me interesaba era la comprendida entre  1971 y 1979. Por el material al que tuve acceso pude constatar algunas cronologías y coincidencias con las fechas a las que me he enfocado de manera relevante, sobre todo relacionandolo con mi grupo, el No Grupo.

 

Asco fue desde su fundación el colectivo de arte conceptual realmente subterráneo, con actividades clandestinas que presentaron una robusta propuesta al margen de las artes contemporáneas aceptadas y financiadas en aquélla época. Han pasado casi cuarenta años y en el tiempo sus aportaciones reaparecen una y otra vez, por la influencia que ejercieron en los años decisivos en los que se construyó el concepto Asco.

 

Sus integrantes: Harry Gamboa Jr., Patssi Valdez, Glugio Gronk Nicandro y Willie Herrón, nacieron entre 1951 y 1954.

 

Creo que por sus actitudes y hasta el número de miembros del grupo, incluso el hecho de ser tres hombres y una mujer, correspondería relacionarlos con el No Grupo cuyos integrantes nacimos todos en 1949. En el caso de Asco y No Grupo, el soporte de muchas de las actitudes en sus apariciones siempre fué el humor podriamos decir no sólo sarcástico, sino cáustico y hasta negro. Creo que nunca fué la intrención buscar que las críticas fueran devastadoras, sino que así se desarrollaban cuando los integrantes de estos grupos, criticaban todo en una especie de juego inventado, que fué dando como resultado un discurso lleno de chistes privados que fueron vertidos en propuestas muy concretas. El humor era una forma de supervivencia ante lo autoritario de todas las estructuras ideológicas de las que todos proveníamos. Podriamos entonces referir sin dudas esta otra intersección entre Asco y el No Grupo, en el sentido de expresar sus actitudes a través del soporte lúdico recuperando experiencias tanto personales como de la cultura popular urbana mexicana. En el caso del No Grupo como referente directo y en el de Asco como un referente heredado a través de emociones, cuentos, costumbres y seguramente de una colección de imagenes presentes en sus casas familiares. También en ambos casos, aunque se utilizaban morfologías icónicas religiosas y populares se rechazaban los folklorismos baratos. Se buscaba una auténtica innovación aprovechando la carga significativa de ciertas imágenes. Nada que ver con las traducciones realistas y elementales ya muy sobadas, seguramente bien recibidas más por su conexión con la Madre Patria perdida que por su objetivo valor artístico. En la obra de Gronk no aparecen los corazones sangrantes ni las virgenes de Guadalupe que llegaron a constituír estereotipos con los que se ha identificado a las obras de los chicanos. La música fué también muy importante en su trayectoria asociándose con Willie Herrón con el que compuso la primera canción del Grupo The Illegals en 1980. Su relación de amistad con el músico y performancero Jerry Dreva es otra conexión entre nosotros. En mi archivo existe una carta de Jerry dirigida al No Grupo. Nunca nos conocimos pero sabíamos los unos de los otros.

 

Siendo Asco un grupo de arte conceptual activo en el Este de Los Angeles, desarrollaron actitudes de mucha ironía para obviar las contradicciones entre lo que era vivir en lo urbano frente a las dominaciones blancas en los Estados Unidos que no les permitían acceso al sistema por un lado, y por el otro, viviendo entre la violencia y poder que también ejercían los miembros de las bandas hacia sus propias comunidades y en especial hacia los otros jóvenes. Estas bandas se caracterizaban por un uso de lenguaje y de vestimentas, aún de imágenes, hoy consideradas como emblemáticas que les permitían construírse una identidad frente a la sociedad de ese momento y frente a las otras bandas.

 

Por ello aprecio que hay otra similitud con el No Grupo, cuyas propuestas partían de la crítica feroz a las instituciones y a las desigualdades mediante la recuperación y utilización de la cultura popular urbana en el Distrito Federal, siempre a través de la objetería recogida literalmente de la calle para armar las ironías incluídas en las morfologías utilizadas en los eventos. Por ejemplo, en nuestro tercer evento llamado Domingos Literarios al que fuimos invitados por el escritor Gustavo Sáenz que dirigía el Suplemento de Bellas Artes, que se realizó el 1o. de Julio de 1979, al estar tan cerca de las elecciones políticas (6 de Julio) nuestro evento incluyó películas super8 en las que Rubén Valencia calificó sarcásticamente como Pri-Art toda la invasión de propaganda política en miles de bardas por todo el país. Yo metí tortillas en bolsas de plástico con las frases: Vota así el 6 de Julio y Las reliquias duran toda la vida. En el Salón de Experimentación Alfredo se puso una máscara fotográfica con el retrato del presidente José López Portillo para dirigirse al público aceptando su error por los bajos presupuestos destinados al arte y la cultura. Melquiades ya había eaborado su pieza como merolico donde como uno de estos conocidos personajes populares propios de los mercados criticaba a las instituciones, sus politicos y también a los artistas que lejos de criticar se convertían en lambiscones del sistema.

 

Las actividades conceptuales de Asco se ubican entre los años de 1971 y 1985 (catorce años) y las del No grupo entre 1977 y 1983 (seis años).

 

Una vez integrados los miembros de Asco en asociación por decirlo asi, delictiva, se reunían periódicamente en los garages de sus casas, sobre todo de Willie y de Patssi. Ahi trabajaban elaborando la revista Regeneración iniciada a instancias de Harry que fué el que convenció al grupo para hacer más cosas juntos, a partir del dia en que descubrió las particularidades de cada uno de ellos. Seguramente que por influencia de la época y al mismo tiempo por su manera característica de vestir un poco entre el “zuit suit” y los “pachucos” fue que Harry tuvo la idea de que los cuatro participaran en acciones, fotografías y películas realizadas por ellos mismos, es decir, utilizándose a si mismos como personajes. De igual manera, El No Grupo realizamos varias películas Super8 en las que aparecíamos representándonos a nosotros mismos. Esta es una de las características inconfundibles de los primeros momentos del performance.

 

Decidieron entonces por el año de 1972 ponerle nombre al grupo y se decidieron por el término que en español se refería a la náusea, diciéndose en medio de bromas que eso era lo que hacían y provocaban en muchos de los que asistían a sus eventos. El nombre No Grupo también fué una reacción de oposición crítica al medio circundante que ya había detonado el trabajo en colectivos, y creo que en ambos casos, el nombre recordaba siempre que había que oponerse a lo que empezaba a verse como una moda. Inclusive al principio nosotros le llamamos a nuestro trabajo Montaje de Momentos Plásticos y no performance.

 

La primera exposición que realizaron como grupo fué en 1971 en el Mechicano Art Center. En el Walking Mural de 1972, Asco aparece otra vez en la Whittier Boulevard vestidos ahora como “personajes absurdos de mural”. Patssi como la Virgen de Guadalupe en negro, Herrón como mural multifacético (tres máscaras sobrepuestas) y Gronk como árbol de navidad con la yuxtaposición de tres vestidos de chiffón. Harry fotografió y filmó la procesión. Criticaban los estereotipos incluídos en la imaginería Chicana haciendo notar las paradojas que aparecían en tales iconografías. Estaban en contra de la victimización y sometimiento a imágenes que seguían representando a la conquista y a la religión. Estaban en contra de nacionalismos en cuyo enunciamiento solo se sojuzgaba más a los mexicoamericanos. Y sobre todo estaban en contra de que estos estereotipos fueran la carta de identidad para ser considerados, precisamente, como artistas Chicanos.

 

Creo que el realizar murales si fue una diferencia entre los dos colectivos. Me imagino que para ellos rescatar ese oficio les permitía una presencia en lo urbano, en los barrios, avalada por la gran presencia cultural de la Escuela Mexicana de Pintura. Para nosotros esa nunca fue una opción ya que lo que deseábamos era precisamente diferenciarnos de la Escuela Mexicana de Pintura alejándonos de los nacionalismos, como Asco. De todas maneras me parece muy interesante que la propuesta de los murales estaba filtrada por sus actitudes iconoclastas.

 

En 1975 desarrrollaron la idea de las No Movies, derivada de su conclusión acerca de que las películas desarrolladas por Chicanos nunca serían parte de Hollywood. Las No Movies fueron la respuesta a la negación del sistema americano para abrir espacios a otras formas de pensar. Inventaron este concepto para enfrentar al sistema con una idea nueva y alterna. Para la realización de las No Movies se ayudaron entre otros medios del arte correo, las acciones de performance y entrevistas en los medios, en el entendido de que estando fuera del sistema, lo que permitiría la circulación de estas propuestas serían la imaginación y la provocación. Ante lo aparentemente impenetrable del sistema, la circulación se daría de boca en boca y también abriéndose espacios a través de los canales postales enviando más de 500 volantes a Europa, México, Argentina y dentro mismo de los Estados Unidos. Inventaron entonces el concepto “Chicano Cinema/Asco”, que como Gronk dijo una vez, era hacer cine sin celuloide. Nosotros decíamos que al hacer super8s sin ser cineastas utilizaríamos la imagen en movimiento.

 

El No Grupo nunca tuvo un Hollywood como sistema a retar, pero también utilizamos las tecnologías a nuestro alcance como los ya mencionados cine super8, el arte correo, los medios masivos como la television, los periódicos y la participación en revistas y suplementos culturales. También nos propusimos penetrar el sistema, y ambos, Asco y No Grupo, al final lo logramos.

 

Algo que me sigue interesando del trabajo realizado y lidereado por Harry Gamboa, es que sigue siendo un enigma para el sistema porque no está en el mercado del arte y además se ha atrevido a ver las debilidades en el movimiento del arte chicano, porque ha estado desde el principio entre dos mundos, criticando a los dos y sin asumir cánones preestablecidos, con los que no ha estado de acuerdo. Ha defendido su derecho a simplemente ser observado como lo que es y no por el bando al que pertenece. Dentro del No Grupo, considerándonos todos de izquierda, poníamos distancia con aquéllos que apreciábamos como ortodoxos y sectáreos ya que deseábamos hacer un arte de calidad, inédito, potente, politico, pero no panfletario. 



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