Blogs Artes e Historia México

compartir en facebook  compartir en twitter

 

Jueves, 04 de agosto de 2016

Obama
Escrito por Maris Bustamante

Desde que llegué a la ciudad de San Francisco el 10 de agosto del 2008 para estar durante dos semestres como artista-académica en la San Francisco State University y recibiendo el honor de una Fulbright, entendí que los norteamericanos reconocen el trabajo propio y ajeno. Pensé que como muchos de mi generación, no en balde he trabajado 37 años sin parar, y que tendría que aprovechar mi residencia para entender de cerca los cambios que se están dando en este país y aprender de las nuevas experiencias, como siempre.

 

Una diferencia con México es que aquí en los EU de manera pragmática, se entiende que el trabajo si esta bien hecho, les sirve a todos. Mientras que en nuestro país el que trabaja se ve siempre sospechoso. Me imagino que como los americanos son educados para ser individuos independientes, el trabajo es la manera que tienen para estar y ser el sistema. Los mexicanos, que somos educados para quedar atrapados en las relaciones de sumisión y dominio, sabemos que no importa si eres inteligente o no, la procedencia de clase, racial, de género y la identidad sexual todavía son determinantes para el lugar que puedes ocupar en la estructura, sabemos también que todo esto propicia enfermedades sociales como la corrupción y el nepotismo.

 

Mi estancia en San Francisco fue posible por el 40 Aniversario del Movimiento Estudiantil del 68 y por invitación del Dr. Edward McCaughan, Jefe del Departamento de Sociología de la SFSU, experto en arte, poder y cambio social en México. Ed, activista de izquierda desde su juventud, asi como académico e investigador, ha sido visitante continuo en nuestro país durante 30 años, y ha escrito varios ensayos, libros y artículos donde abunda en las relaciones entre arte y política en México, estudiando de cerca el arte latino-chicano, el Movimiento de los grupos y el arte feminista, asi como la cultura Juchiteca.

 

Mi trabajo entonces ha sido y será el hablar de lo que encontramos en México los artistas no objetuales después de 1968, lo que se ha empezado a reconocer después de 30 años. Desde luego que el estar aquí durante el proceso de elección del ahora Presidente Obama ha sido un privilegio y creo encontrar algunas intersecciones con conceptos no objetuales, concretados y divulgados por nosotros durante todos estos años.

 

El 4 de noviembre, día de la elección estuvimos mis hijas y yo con unos amigos en Berkeley esperando los resultados, yo como buena mexicana, todavía creía que Obama, por lo que decía y representaba, simplemente no podía ganar, tenía que haber fraude, les decía a mis amigos, porque él representa un cambio de rumbo y porque es vocero de los de abajo no solo de los de arriba. Ellos no estaban tan seguros de eso.

 

El triunfo de Obama representa el trabajo de muchísimas personas, millones, que decidieron organizarse para hacerse presentes. En sus discursos veo incorporadas muchas de las propuestas que hemos abanderado desde los setenta los artistas no objetuales mexicanos. Porque estos artistas, como consecuencia de la Ruptura de la Verticalidad que se dio en el 68 a nivel global en la humanidad, decidimos cambiar nuestra estructura política e ideológica por medio de nuestras propuestas y desde donde estábamos, el campo de las artes visuales. Para eso, entramos en las estructuras dominantes culturales y académicas, para hacerlo desde adentro. El proceso para desaprender aprendiendo para reaprender algo más certero o necesario para la especie humana, es un camino lento porque requiere de muchos, pero seguro, porque requiere de muchos.

 

Algunos de los lugares comunes son: cambio en el concepto de autoridad, organización, nuevos proyectos de vida en lo público y en lo cotidiano, diferentes interrelaciones con los demás, equidad en la inserción económica y confianza es decir, nuevas formas de pensar esta realidad ante las ideas convencionales en cuanto a las procedencias de clase, raza y género, que todavía hay que extender para su pública discusión y modificación.

 

Mi propuesta de las alógicas ha intentado sintetizar y hacer más sencilla la explicación de los elementos que intervienen en las maneras de concebir y producir artes nuevas y para ayudar a comprender las diferencias entre propuestas tradicionales y no tradicionales. Como en textos anteriores ya he abundado sobre las alógicas, solo diré aquí que la producción del conocimiento es parte de nuestro instinto de supervivencia, y por eso nos interesa el crear órdenes inclusive a veces a partir de desórdenes y de indisciplinas. Cuando los sistemas se anquilosan, mueren, para no morir, nuestras sociedades siempre están compuestas de mayorías que han sido educadas para racional y emocionalmente conservar lo que tanto trabajo ha costado hacer, para reproducir automáticamente más que producir algo nuevo. Para no desaparecer, las estructuras también promueven la aparición de órdenes alternos, este es el principio activo de las alógicas, las cuales se aprecian como ilógicas por los que solo reproducen lo que se les ha enseñado. Sigue siendo complicado el cambiar lo aprendido, porque aún deseándolo, hay defensas que se hacen presentes y duelen, a nivel individual y a nivel social. Estas defensas nos hacen vulnerables frente a los otros, a lo incierto y también desde el punto de vista físico, emocional, perceptual y psicológicamente requiere de muchos esfuerzos.

 

Yo me explico a Obama como una persona alógica en si mismo, que trabaja en y para su país, que comprueba que la procedencia racial ya no será una de las determinantes para insertarse de manera productiva en las estructuras. Creo que por eso levantó tanta emoción con su elección, es la emoción que aflora cuando muchos estamos conectados por medio de una alógica, porque sentimos y pensamos de manera transdisciplinaria, más completa o al menos más armónica, aflora una sensación inquietante, placentera y sorprendente cuando comprobamos que si se pueden rebasar antiguas fronteras. Es una experiencia que se da a través de compartir la dimensión estética.

 

En este sentido y si todo lo escrito arriba fuera cierto, hay un esbozo de perfil para los líderes que necesitamos de ahora en adelante y que responden a la parte alógica de nuestras sociedades humanas, haciendo reverberar a millones, y por eso este tipo de individuos son tan difíciles de encontrar, todavía.

 

 



Lo último en PIAS para los impíos

 

Bienvenida
FELIZ 2008 - MEJOR 2009
Prehistoria y protoperformance de los NO objetualismos mexicanos
El Efecto Mercurio
El No Grupo

 

 

 

Redes sociales