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Jueves, 04 de agosto de 2016

Prehistoria y protoperformance de los NO objetualismos mexicanos
Escrito por Maris Bustamante

Para todo se halla prueba

y razón en que fundarlo;

y no hay razón para nada,

de haber razón para tanto.

 

Sor Juana Inés de la Cruz, Romances Filosóficos[1]

 

Los que estamos interesados en los verdaderos milagros humanos, no en los de corte religioso sino en los de tipo intelectual, buscamos ávidamente los momentos en los que esta especie pareciera rebasar todas sus limitaciones e imperfecciones, para realmente hacer algo por primera vez.

 

Por eso, una vez que creemos que hemos encontrado algo nuevo, queremos explicarnos sus antecedentes y las circunstancias, todo aquéllo que nos ayudaría para explicarnos mejor lo que permitió ese suceso.

 

Las Artes No objetuales en México se oficializan a fines de la década de los setentas, pero esperaron mucho tiempo para obtener ese certificado de vida. Siempre me gusta hacer la diferencia entre “manifestaciones” y “artes” no objetuales. Mientras las artes obtienen su permiso para existir a partir de los setentas, las manifestaciones no objetuales han existido siempre y forman parte de nuestra vida cotidiana. Creo que la vida humana está conformada mas por manifestaciones no objetuales que objetuales, es decir, que nuestras reacciones, gestos y formas intelectuales, emocionales y perceptuales de intercomunicación tienen una estructura alógica más que lógica.

 

En un texto que escribí en 1998 estando como Profesora Visitante en la Universidad de Castilla la Mancha[2] hacía la diferenciación entre lógicas, alógicas e ilógicas. Denominé lógicas a las narraciones o estructuras narrativas aprendidas a través de las formaciones sociales e ideológicas y que se expresan a través de muchos códigos y lenguajes, no solo los verbales. Entonces mientras las lógicas las aprendemos y es con ellas como nos relacionamos con los otros en el mundo “externo”, las alógicas son las manifestaciones no objetuales que forman parte de nuestra vida cotidiana y privada, las que cuando se “oficializan” forman otro modo de ver-pensar-producir, y siempre evidencian un nuevo orden. Las ilógicas son irracionalidades que no muestran ningún orden. Cuando una persona presencia una alógica bien estructurada, como no sabe como desmontarla porque no lo ha aprendido, no la entiende, es decir, la siente ilógica.

 

Cuando estamos frente a una propuesta no solo novedosa sino que parece revolucionaria (alógica), el buscar sus antecedentes es un interés inmediato. En mi texto Arbol Genealógico de las Formas PIAS[3]precisamente trato de explicarme cuáles son aquellos hechos registrados, cuya estructura escapa o existe paralelamente a la “oficial” que es la pública y que obedece reglas y leyes, presentes en todo protocolo de interrelaciones humanas.

 

Mis investigaciones para encontrar los antecedentes de los conceptualismos o no objetualismos en Mexico en el siglo XX parten de 1921 y creo que fuí la primera en proponer que este tipo de artistas denominados conceptuales o no objetualistas, nos reconocemos más en los escritores estridentistas que en los artistas de la Escuela Mexicana de Pintura. Una de las razones para sustentar esta idea es que mientras a los estridentes les interesaba materializar “situaciones” a los de la escuela Mexicana les interesaba producir objetos como lo son los murales, la gráfica y la pintura. Ambos movimientos fueron contemporaneos, y estaban interesados en la creación y conformación de una cultura propia Mexicana en ese momento inexistente.[4] Aún cuando todos los involucrados estaban enterados de lo que sucedía en Europa, mientras los pintores de la Escuela Mexicana aplicaban las recetas aprendidas en Paris traduciendo las composiciones e incluyendo contenidos locales y políticos, los estridentistas utilizaron, por decirlo asi, expresiones locales, indígenas o mestizas no solo europeas, en sus textos y apariciones públicas, las cuales aprovecharon un sentido cultural propio y local no europeo. Si esta hipótesis es cierta se comprueba que, debido a estas manifestaciones no objetuales presentes en la estructura de comportamiento y de comunicación humanos, la aparición de las artes no objetuales en América no se derivan sólo de los hechos reconocidos en Europa como el futurismo y el dadaísmo, sino que se derivan de hechos, situaciones y manifestaciones no objetuales propias de Latinoamérica.

 

En lo que hoy se llama performance art, y que en México se denominó desde su creación (a partir de fines de los sesenta) como “acción de artista” o “eventos”, refleja su antededente inmediato, en el happening o sucesos imprevistos. Es importante destacar que ningunao de los conceptos o disciplinas de las artes plásticas tradicionales ayuda a concebir el performance, ya que este es completamente diferente. Por un lado, en una pintura, el sujeto-artista produce un objeto mientras que en el performance, el sujeto se convierte en su objeto. Esta variable modificó substancialmente todos los factores en el circuito professional, la forma de conceptualizarlos, producirlos y consumirlos.

 

Es interés de este texto el hablar ahora sobre las posibles manifestaciones no objetuales evidenciadas en hechos, acciones o situaciones sucedidas previamente a la institucionalización de las artes y de su sistema de relaciones, lo cual sucedió a fines del siglo XII en Italia y el cual seguimos utilizando a pesar de los cambios substanciales que se han ido haciendo presentes.

 

Para realizar este ejercicio es importante aclarar que el camino que ha seguido siempre la historia tradicional es la de ir integrando todas las aportaciones, sujetos o hechos relevantes dependiendo de los intereses de individuos cuya investidura los ubica siempre como los expertos o autorizados por el sistema, representando precisamente a este. Entendiendo como funciona este proceso, comprendemos que precisamente los interlocutores del sistema introyectan la misma estructura de este para aceptar o rechazar según los intereses estructurales. Es decir, los críticos o conocedores del arte siguen los lineamientos de la historia del arte hegemónica europea cuya vision del mundo se ubica en el pensamiento europeo occidental, vivan o no en Europa.

 

Cuando existen intereses como los que nos ocupan, al tratar de buscar opciones y explicaciones alternas a las tradicionales, se propicia que los expertos se opongan frontalmente, invalidando cualquier opción que pudiera vivir por su cuenta y fuera, precisamente, de los “hechos ya aceptados por todos”.

 

Concretamente, el tratar de encontrar y sustentar formas artísticas no objetuales fuera del contexto del pensamiento solo europeo, atravieza por muchas dificultades, no solo sistémicas externas sino sistémicas dentro de todos nosotros, como la autocensura o la invisibilidad por ejemplo.

 

Con estos intereses, he recuperado algunos hechos y anécdotas que podrían considerarse y me gusta denominar como proto-performances o sucesos que podríamos ubicar como en la pre-historia de los no objetualismos en México.

 

Para rastrear los posibles antecedentes prehistóricos de los no objetualismos mexicanos tendríamos que ponernos de acuerdo primero en la estructura contenida tanto en las manifestaciones como en las artes no objetuales. Pero este análisis fue desarrollado de manera inversa a la tradicional. En lugar de incluír o incorporar los hechos a las ideas y conceptos previos, lo que hicimos fué partir de los acontecimientos recientes para tratar asi de re-valorar otros del pasado según un nuevo marco de referencia, que serían los no objetualismos y su estructura alógica.

 

En un texto que Rubén Valencia y yo escribimos en 1986 para un Seminario en la Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco[5] donde fuimos profesores, defendíamos esta diferencia entre manifestaciones y artes no objetuales. Decíamos que para apreciar la nueva estructura no objetual había que diferenciar las siguientes constantes:

 

– abandono de las estéticas tradicionales

– abandono de los soportes tradicionales

– no ofrecen soluciones sino nuevos planteamientos

– se posiciona contra la fetichización del objeto

– utiliza lo efímero como esencia de lo humano

– valoriza la actividad, el acto, por encima del objeto

– emplea el cuerpo como signo o como instrumento, con funciones: referencial, denotativa, fáctica y cognocitiva

– se posiciona contra la obra como producto estable, y de su mercantilización

– está contra el entretenimiento

 

Entonces, las constantes contenidas específicamente en la acción de artista o performance serían:

 

 – manifestación de mayor radicalidad

– contra la narración

– contra el entretenimiento

– contra la representación

– contra la presentación

– contra la expresión

– contra la obra de carácter estable, y por tanto contra el mercado tradicional del arte

– no es teatro

– no es actuación

– no es espectáculo

– utiliza el tiempo real, que se aprecia como aburrido por el espectro perceptual común

 

Como estas apreciaciones las hacíamos dentro del sistema artístico, veíamos venir el problema de como encontrar pruebas de la existencia de manifestaciones no objetuales en épocas donde el mismo sistema artístico no había aparecido y menos se había institucionalizado.

 

Las variables a buscar contenidas en las manifestaciones no objetuales serían:

 

– Hechos o anécdotas registradas tanto a nivel verbal como escritas cuyo contenido no se explica solo a la manera tradicional, sino que colateralmente al aceptado originalmente, hoy podemos apreciar la presencia de otros posibles contenidos o estructuras alógicas-no objetuales (anécdota de Plinio el Viejo)

– Situaciones que al hacerse presentes alteran las formulas originales de percepción, propiciando un sentido de extrañeza, desconcierto o humor involuntario (anécdota San Juan de Ulúa)

– Nuevas explicaciones sobre anécdotas antiguas, pueden propiciar un cambio o alteración en los roles presentados originalmente por los participantes, y así es que se da una Ruptura de la Verticalidad otorgándole a los participantes de la anécdota o historia un posible nuevo valor.

– Cuando decidimos darle un nuevo sentido o explicación a alguna historia previamente aceptada de otra manera, un sentido de radicalidad se hace presente, pudiéndose extrapolar extratemporalmente los nuevos significados.

– Una vez hecha una distinción, la nueva estructura se muestra y es possible utilizarla de ahi en adelante para encontrar sus iguales con mas facilidad.

 

Un ejemplo de manifestación no objetual prehistórica europea sería la reflejada en la siguiente anécdota que refiere al Dibujo como la “primera” arte plástica de la historia:

 

“Plinio (el Viejo) afirmaba que el Dibujo lo había inventado la hija de Butades de Sición, un alfarero de Corinto, una muchacha que poseída por el amor de un joven que se marchaba al extranjero, recorrió con una línea la sombra del rostro de este, proyectada en la pared por una linterna”.[6]

 

En la narración anterior, la acción objetual sería el acto por el cual se realiza el dibujo, entendido este como un producto artístico. La acción no objetual sería la acción en si misma, entendida como acto poético y efímero, propia de los intercambios no objetuales entre los amantes.

 

Si esta acción se hubiera desarrollado a fines de la década de los sesenta se habría considerado como un happening, y si se hubiera desarrollado en los setenta se habría considerado un performance. Como se desarrolló en el siglo I de nuestra era, se considera una anécdota en la que lo relevante es el objeto-dibujo, y claro, su contexto es la creación de la historia del arte (la construcción de la Academia) en Europa. Quedó excluída su interpretación no objetual, la cual presenta el acto poético performancero que le hace sentir a los seres humanos, una conexión más significativa con el mundo.

 

Hace poco revisando algunos datos sobre la cultura maya, repasé algunos apuntes en los que había acotado un hecho impresionante dentro de los comportamientos de las castas en el poder de la época.

Los reyes mayas y sus esposas,[7] estando en la punta de la pirámide del poder, una vez al año se sangraban la lengua y los genitales, para ofrecer esta sangre a sus súbditos y a sus dioses. De esta manera, una vez al año, por medio del autosacrificio y viendo su propia sangre, no olvidaban las razones por las que estaban donde estaban.

 

En esta anécdota precuauhtémica,[8] aprecio una estructura típica como las utilizadas en las acciones vienesas practicadas en Europa con fines artísticos[9] donde los participantes utilizan su cuerpo y el auto castigo como objeto primero de su acción, y el dolor y la sangre, como elementos consecuentes para darle significado precisamente a su acción.

 

Sabemos que en 1521 se consolida la Conquista en México. Bernal Díaz del Castillo en su obra Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España,[10] explica que cuando fueron a Veracruz en 1519, al llegar al puerto son recibidos por un grupo de aborígenes que los llevan a un templo en la cima de un monte. Al entrar presencian una escena, para ellos terrible: los sacerdotes seguidores del dios Tezcatepuca (Tezcatlipoca) recién habían sacrificado a dos jóvenes a los cuales no solo les habían extraído el corazón sino a los cuales habían desollado para rendirle tributo al dios Xipe (Totec)[11]precisamente deidad de los desollados. Era costumbre que los sacerdotes se colocaran la piel de los desollados sobre su propio cuerpo y untaran sus cabellos con la sangre de los sacrificados. Se cuenta que los soldados españoles (que no eran ningunas peritas en dulce) salieron a vomitar fuera del recinto.

 

De la misma manera y para abundar en una historia ya muy reportada, la aparición de los españoles sobre sus caballos crearon un efecto no objetual sin precedentes en el repertorio de imágenes y experiencias objetuales de los mexicas, lo que seguramente impactó de forma definitiva su mundo de fantasías, otorgando de principio el triunfo a los conquistadores lo que aunado al baño de sangre que siempre acompaña estas guerras, asegura al menos la mitad de la victoria.

 

Para terminar este esfuerzo por encontrar manifestaciones no objetuales prehistóricas no europeas en mi país, relataré una anécdota que no vi personalmente, pero cuya estructura me parece concuerda con lo ya expuesto. Existe un pueblito en México, en el Estado de Guanajuato llamado San Juan del Llanito, forma parte de Apaseo el Alto, colinda con el Estado de Querétaro y el grupo indígena es el otomí. Cada año, precisamente en la fiesta del santo del lugar que es el día de San Juan, sus habitantes lo festejan llevando panes y botellas de aguardiente elaborados ahí y los cuelgan literalmente en toda la fachada de la iglesia. De manera que cuando esta joven nacida en ese pueblo me relató la manera como se “veían” todos los panes y botellas pendiendo de una estructura adosada a la fachada, mi sensación fue estar frente a una clara manifestación no objetual mostrada en la forma de una instalación involuntaria.

 

Desde luego que cabe decir, que muchas de las manifestaciones no objetuales que encontramos en la realidad incluso no artística, rebasan con mucho la calidad de lo que vemos comúnmente en los museos, galerías y escuelas, ya que estos espacios presentan en la mayoría de los casos, productos reelaborados y sofisticados que responden más a los intereses de ideas, conceptos y grupos que se encuentran en un sistema cerrado, con aspiraciones mercantiles no necesariamente intelectuales. Todavía la realidad humana espera rescates y nuevas construcciones de conocimiento que mejorarán notablemente lo que se ofrece en las instituciones educativas y culturales, para beneficio de todos y no solo de los sistemas profesionales que se retroalimentan solos.

 

Nosotros descubrimos las realidades no objetuales, y ¿usted?

 

 

Vivir de sombras. Joseph-Benoît Suvée (1743-1807): "Butades o el origen de la pintura", 1791. Groeninge Museum, Brujas.

 

 

Xipe Totec, Códice Borgia.

 

[Texto para Heinz Schuetz, Performing the city, Munich, Alemania, enero 2009]

 ______________________

[1]BUSTAMANTE, Maris, Estructuras Narrativas No Objetuales: Las Alógicas. Facultad de Bellas Artes, Universidad de Castilla la Mancha, Cuenca, España. 4 de noviembre 1998.

[2] BUSTAMANTE, Maris, De las Formas PIAS a las Alógicas: Las Lógicas del futuro. Texto para el Catálogo de la VI Bienal Internacional de Poesía Visual y Experimental, publicado por la Cámara de Diputados. México, marzo 1999.

[3]BUSTAMANTE, Maris, Arbol Genealógico de las Formas PIAS, Artículo para la Revista Generación, Agosto 1998. México.

[4]RAMOS MAGAÑA, Samuel (1897-1959), Perfil del hombre y la cultura en México. Buenos Aires: Espasa-Calpe Argentina, 1952 (second edition). Translated by Earle. El Dr. Ramos, filósofo y escritor mexicano con posgrados en Francia e Italia.

[5]BUSTAMANTE, Maris, VALENCIA Rubén, La estética de los No Objetualismos A manera de introducción.Seminario Departamental, Departamento de Investigación y Conocimiento, División CYAD, UAM-A 1985.

[6]PLINIO EL VIEJO, en su Historia Natural entre 23 y 79 de nuestra era. Hija del alfarero Butades de Sición, Corinto o el origen de la pintura.

[7]MAYAS, Período Clásico 25- 900 CE

[8]El sociólogo mexicano DR. PABLO MOCTEZUMA propone el utilizar el término Precuauhtémico en vez de Prehispánico. Cuauhtémoc, que significa Aguila que cae en nahuatl fué el ultimo Tlatoani azteca, torturado y asesinado por Cortés.

[9]Accionismo Vienés, Rudolf Schwartzkogler, Documenta V 1972.

[10]DIAZ DEL CASTILLO, Bernal (1496-1584), Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España;Capítulo VII: 
Cómo llegamos (a) aquella isleta que ahora se llama San Juan de Ulúa. Y a qué causa se le puso aquél nombre. Y de lo que allí nos aconteció.

http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/bernal/indice.html

[11]Dios Xipe-Totec, de los desollados

 
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