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Jueves, 04 de agosto de 2016

Cancún #45años. Reflexiones sobre la Ciudad (2ª parte)
Escrito por Bettina Cetto

Bettina Cetto

 

 

En Cancún siempre prevaleció el espíritu pionero y, para mí, esa es la esperanza, que sean los propios quienes se den cuenta de que realmente esto es su patrimonio, y que los que viven aquí y se la han jugado, son los que tienen que tomar interés en este desarrollo, porque con toda franqueza, yo no veo que nadie más se vaya a preocupar de los problemas de crecimiento de Cancún”

                                                                                             Antonio Enríquez Savignac 

 

 

 

      Es importante recordar que las ciudades las hacen los vencedores. Y que nuestro Palacio Municipal y la Plaza de la Reforma son el ícono más importante de esta ciudad hecha por mexicanos. Por eso cuando un presidente municipal ya en el siglo XXI  se empeñó en devolvernos al siglo XVI se enfrentó con el rechazo de la población. Pero a eso regresaré más adelante.

 

      Otro ícono es la edificación de las oficinas de FONATUR, no sólo por haber sido quien llevó a cabo el Proyecto Cancún sino también por su arquitectura. Ojalá a nadie nunca se le ocurra derribar este edificio. Lo mismo aplica a nuestros monumentos.

 

      Volviendo a los planos. Tanto en el que menciono primero como en el plano de ampliación de la zona urbana5, se observan dos generosos triángulos verdes, tan grandes que incluso parecen tocarse aunque los separa la Av. Rodrigo Gómez, conocida como Av. Kabah. Es que se contemplaba dotar a la Ciudad de abundantes y amplios espacios verdes.  En uno de los triángulos se encuentra la Smza. 21, con sus áreas e instalaciones de deporte, cultura y recreación. El otro corresponde al área destinada al parque Kabah…

 

 

      Pero sucedió que los triángulos se encogieron… El de la reserva del actual parque Kabah perdió más de 27 hectáreas porque las mercaron para ser destinadas a fraccionamientos.

¿Cómo así? Bueno, es que hay un tema de la geometría llamado "triángulos semejantes", y entonces a simple vista esta operación no fue obvia en los planos. El nuevo triángulo aparece en el Plan de Desarrollo Urbano de 1993 con 60% de la superficie de su semejante. El otro 40% de la reserva se perdió para la comunidad en aras de la comercialización.

 

      Lo anterior puso en alerta a quienes deseaban que la ciudad se siguiera desarrollando con alguna fidelidad a su espíritu original, pero que se percataban también que a la sombra del éxito de Cancún, la mancha urbana crecía caótica y se devoraba a la selva. Se propagaban nuevas colonias urbanas y suburbanas, surgía una franja de asentamientos irregulares a raíz de invasiones de tierras, todo ello con características de marginación extrema, o sea, inseguridad, pobreza, y, sobre todo, carencia de infraestructura, servicios públicos y espacios que nos hablaran de una ciudad sana.

 

      Por lo mismo, un predio situado en el centro geométrico de la ciudad, y que había permanecido por azares del destino al margen de la urbanización desmedida, acaparó su atención desde entonces. Me refiero al Ombligo Verde.

 

 

      Dos supermanzanas conforman el predio: la 33 y la 34. La primera, de aprox. 4 ha., figuraba en el Plan de Desarrollo Urbano de 1993 como área destinada a educación y cultura, recreación, salud y espacios abiertos. La segunda, con superficie semejante a la anterior, no tenía declaratoria de usos y destinos, y, como la primera, era una reserva de FONATUR. Hubo intentos de edificar ahí una subestación eléctrica, luego una catedral, después la terminal de autobuses pero la ciudadanía salía en defensa del predio. En 1997, el Instituto Nacional de Ecología nos respondió a un escrito en el cual 1400 habitantes solicitaban que las 8 ha. se destinaran a PARQUE. La recomendación del Instituto Nacional de Ecología fue que el municipio las decretara parque urbano.  FONATUR, por su parte, elaboró un precioso anteproyecto arquitectónico para el parque. Pero en el año 2000, al municipalizarse el predio, resultó que la iglesia católica se instaló ahí, ocupando la cuarta parte del Ombligo Verde.

 

      En vano han sido las gestiones para sacar la iglesia del Ombligo Verde, a pesar de haberle ganado la batalla legal. Sin embargo, en el Plan de Desarrollo Urbano de 2005, el resto del Ombligo Verde ya apareció con uso de suelo de PARQUE, gracias a la defensa y las gestiones ciudadanas.

 

      El siguiente embate sobre el Ombligo Verde se dejó venir en 2009, cuando la autoridad municipal del momento inventó su proyecto de Plaza Bicentenario, queriendo así devolvernos de golpe al siglo XVI. Inspirada la autoridad por la peregrina idea de emplazar ahí una plaza que conjuntara un nuevo Palacio Municipal con la catedral, y contar con un enorme estacionamiento subterráneo, procedió a arrasar con la vegetación de la mitad del parque y taladrar el suelo.

 

 

      Triunfaron la lucha y la razón. Con la nueva autoridad municipal, darían inicio las jornadas de reforestación de la zona impactada y en octubre de 2012 se celebraría una histórica sesión de cabildo en el Ombligo Verde, declarándolo la 1ª Zona de Preservación Ecológica Municipal.

 

 

 

      Ahora les presento un mapa tomado del actual Plan de Desarrollo Urbano donde se aprecia el tamaño actual de la mancha urbana y hacia dónde se proyecta su expansión.

 

 

      Observen la forma en que la misma se va devorando la selva, y los insuficientes espacios verdes que alberga en su interior. Aunque nos parece que se ha construido mucho, queda mucho más por hacer y por cuidar pues dentro de 70 años habrá probablemente ocho veces más Cancún de lo que hay ahora. Si serán 100 pisos hacia arriba o 100 kilómetros de extensión es de pensarse. Mi recomendación es cuidar a nuestra ciudad, amarla, y librar la batalla en aras de que su crecimiento sea más sano y equilibrado. Para ello, hay que apoyarse siempre en el Plan de Desarrollo Urbano6 vigente. ¿Por qué? Porque es como un inventario de los espacios, los usos y destinos de suelo. Ahí están marcadas las áreas de equipamiento urbano. Es nuestro instrumento: Uno lo revisa y descubre dónde es posible recuperar espacios verdes para la ciudad.

      Nunca olvidemos que su cuna de fue la selva.

 

 

Notas:

5)       Plan Director de Cancún, Un Desarrollo Turístico en la Costa Turquesa, FONATUR, 1982: 97

6)       El marco legislativo que ha regido el desarrollo urbano en Cancún durante sus 45 años:

  • Plan Director de Cancún, Un Desarrollo Turístico en la Costa Turquesa, FONATUR, 1982.
  • Plan Director de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Cancún, periódico oficial de Q. Roo, 12 ene 1993.
  • Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de la Ciudad de Cancún, actualización 2005, gaceta oficial de BJ., 31 mar 2005.
  • PDU BJ 2014-2030, periódico oficial de Q. Roo, nov 2014.           

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Crédito de fotos aéreas: Mtro. Tulio Arroyo Marroquín             



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