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Jueves, 04 de agosto de 2016

Cronología michoacana
Escrito por Raúl Casamadrid

(Notas temporales sobre actos, acciones, y retos planteados por los grupos en enfrentamiento al interior del estado de Michoacán [2012-2014])

 

A partir del año 2002, grupos delincuenciales deciden “dejar atrás las sombras de una actividad cubierta o clandestina, para irrumpir en la vida pública de la entidad de forma sorpresiva, estratégica, ruidosa y desafiante”,[i] la idea que los anima es la que implica consolidar los mecanismos para lograr el poder económico y el control político. Como a toda fuerza en movimiento corresponde una reacción en contra, el 13 de febrero del 2011, el pueblo de Cherán decide expulsar a todas las policías del “mal gobierno”, acusándolas de estar coludidas con delincuentes organizados. El caso de estos comuneros y su victoria jurídica legaliza, por así decirlo, las acciones que en el futuro inmediato habrían de tomar las llamadasautodefensas comunitarias: “el reconocimiento legal de que los pueblos podían autodeterminarse según sus usos y costumbres”.[ii]

           

El 24 de febrero de 2013, aparecen, públicamente, los primeros grupos de autodefensas en tres municipios de Michoacán: Buenavista Tomatlán y Tepalcatepec. Su avance continúa luego hacia Coalcomán, Chinicuila, Aguililla, Tancítaro, La Huacana y Churumuco. En Apatzingán, municipio al cual consideran como un bastión del crimen organizado, logran sumar a las comunidades de San Juan de los Plátanos y Acahuato. Para noviembre del 2013, la presencia de los grupos de autodefensa llega a Nahuatzén, Cherán, Paracho, Charapan, Los Reyes, Uruapan, Apatzingán, Aguililla, Coahuayana y Aquila. Y al finalizar el año, las organizaciones de autodefensa se consolidan en 160 comunidades de 23 municipios, entre los que destacan: Buenavista, Tepalcatepec, Aguililla, Coalcomán, Chinicuila, Tancítaro y Urapicho.[iii]

           

Por su parte, Los Caballeros Templariosorganizan incursiones punitivas en venganza de quienes no cubren sus cuotas o se han adherido a las autodefensas. Es el caso, por ejemplo, del aserradero de Coalcomán, que fue incendiado y destruido por las huestes templarias el 15 de mayo del 2013. En respuesta, El Dr. José Manuel Mireles Valverde, líder del consejo de autodefensas, decidió promover el apoyo de sus efectivos a comunidades como Tancítaro, donde secuestraron, violaron y ejecutaron a las hijas de un ganadero. Todos estos hechos, por supuesto, han generado bloqueos carreteros. Los retenes de ambos bandos menudean por los caminos, hasta el punto en que se vuelve difícil reconocer quien está a cargo de cuál retén. El 26 de octubre las autodefensas intentaron la toma de Apatzingán; arribaron casi 3000 personas armadas “con palos, machetes, armas de caza y de grueso calibre”, pero al llegar a la plaza central comenzó un tiroteo que incluyó granadazos y ráfagas de alto poder. Al día siguiente, en respuesta a estos hechos, los templarios atacaron Tepalcatepec, así como instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en una acción cuya nota recorrió los titulares de los principales diarios en todo el país. Según Mireles, en ese ataque, en el municipio de Tepalcatepec, fallecieron 23 templarios.[iv]

           

Ya en mayo del propio 2013, con el ánimo de disminuir la escalada de violencia, el Gobierno federal había nombrado a un militar como encargado de Seguridad Pública; sin embargo, la violencia recrudeció: el 21 de julio, una multitud que protestaba en contra de las extorsiones fue ametrallada en Los Reyes. En los días siguientes, varias patrullas de la Policía Federal fueron emboscadas en distintos puntos de la carretera Siglo XXI, sufriendo cinco bajas fatales; el día 28 del mismo mes, en distantes sitios carreteros y simultáneamente, se registraron bloqueos de supuestos transportistas que protestaban en contra de la Policía Federal, y ese mismo día, en el paraje de La Noria, en el municipio de Churintzio, fueron abatidos el vicealmirante de la Armada de México Carlos Miguel Salazar y su escolta, víctimas de una emboscada.[v] La cuota de violencia no disminuyó a lo largo del año, al contrario, se fue incrementando, como lo evidencia el caso de la regidora María Mariscal Magaña, de Buenavista Tomatlán, simpatizante de las autodefensas y desaparecida desde el martes 3 de diciembre; su secuestro se torna aún más dramático al darse a conocer que estaba embarazada. Hasta el momento, se desconoce su paradero.

           

En su avance, al tomar Zicuirán el 18 de diciembre, las autodefensas anunciaron su intención de expandirse hacia Múgica; en tanto, el tramo carretero de la autopista Cuatro Caminos–Apatzingán continuaba bloqueado a la altura de Coróndiro, y los regidores panistas ponían el grito en el cielo al enterarse de las declaraciones de los líderes del Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán, en el sentido de que Morelia sería el siguiente objetivo: el síndico municipal, Salvador Abud, consideró los dichos completamente fuera de lugar. Así, el 29 de diciembre, los comunitarios (autodefensas) llegaron a Churumuco y Poturo, y declararon “limpio” del crimen al municipio y a su principal tenencia; ahí, Mireles Valverde exhortó a la población a defenderse con las armas y declaró que, al llegar el fin de año, los grupos de autodefensa estaban ya ubicados en 68 localidades del mismo número de regiones y que, a diez meses del surgimiento de la primer Policía Comunitaria, ya eran 27 los municipios que contaban con la presencia de autodefensas.[vi]

           

Al filo de las 14:30 horas del sábado 4 de enero, una caravana de camionetas con decenas de hombres armados desarmaron a elementos de la Policía Municipal. Las autodefensas tomaron la Dirección de Seguridad Pública de Parácuaro y mantuvieron detenidos a 11 policías municipales en la cárcel local; también, instalaron retenes en las entradas al pueblo; en tanto, restos de personas maniatadas o colgadas de los puentes seguían apareciendo por los caminos calentanos, de suyo bloqueados por camiones de pasajeros y de transporte, incendiados y atravesados a lo ancho de las vialidades. Al respecto, los jefes de la autodefensa afirmaron que desde que tomaron las armas, el 24 de febrero de 2013, “no ha habido robos, secuestros, homicidios ni cobros de cuotas en los pueblos donde tienen presencia”.[vii]

           

Así se llegó al pasado 10 de enero, cuando los medios informaban que, por cuarto día consecutivo, habitantes de Tierra Caliente incendiaron vehículos y bloquearon la carretera Cuatro Caminos-Apatzingán para exigir la salida del grupo de autodefensa que tomó la cabecera municipal de Parácuaro el día 4 de enero. De manera simultánea, en Huetamo se realizó una manifestación en repudio a los grupos de civiles armados, en la cual participaron funcionarios del Ayuntamiento encabezados por la alcaldesa Dalia Santana Pineda, quien declaró que su preocupación está fundada en el hecho de que el pasado 30 de diciembre un grupo de autodefensa tomó la cabecera municipal de Churumuco y la tenencia de Poturo, poblaciones ubicadas a menos de 20 kilómetros de San Jerónimo, municipio de Huetamo, y a unos 40 kilómetros de la cabecera municipal.

           

Lo cierto es que la “narcoviolencia” afectó consecuentemente el flujo de turistas durante las vacaciones de fin de año, pues los medios escritos, las redes sociales y los noticieros televisivos informaron de la creciente inseguridad. Las noticias circularon, por otro lado, en el sentido de que los templarios, encabezados por Servando Gómez Martínez, alias La Tuta, se apoderaron de mineras michoacanas y que se dedicaron (según la agencia Reuters) a exportar hierro a China, enviando allá millones de toneladas del mineral desde el puerto de Lázaro Cárdenas. The Wall Street Journal le adjudica al cártel la generación de hasta dos millones de dólares por buque cargado de minerales, extraídos ilegalmente de la sierra cercana a la costa de Lázaro Cárdenas, lo que equivale a unos 72 millones de dólares al año. Esto, representa 36 buques cargados y enviados a China anualmente.[viii]

           

Por su parte, el gobierno estatal, en voz de su Secretario, Jesús Reyna García, declaró que el fenómeno de las autodefensas “sigue creciendo, pero esperamos que concluya”. Antes, Mireles declaró que “La Familia (es decir, los antiguos Templarios) sí nos ayudó a sacar a Los Zetas, pero se quedó con el estado”, y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), por su parte, anunció el desmantelamiento de un grupo de extorsionadores que pedían dinero a los alcaldes de por lo menos 15  municipios: Santa Ana Maya, Cuitzeo, Huandacareo, Chucándiro, Copándaro, Villa Morelos, Puruándiro, Angamacutiro, Huaniqueo, Pastor Ortiz, Penjamillo, Panindícuaro, Villa Jiménez, Coeneo y Zacapu. Los diputados, por su lado, se dieron a la tarea de exigir a la Auditoría Superior de Michoacán (ASM), la “fiscalización especial” a los municipios con autodefensas, pues, desde su particular punto de vista, los “civiles armados comienzan a asumir el rol de la autoridad”.[ix]

           

Desde finales de diciembre, los medios daban cuenta de la renuncia de policías “por miedo”; temor tanto a las autodefensas como a los atentados criminales, como aquel que la última semana del año privó de la vida al Director y al Subdirector de Seguridad Pública de Tarímbaro; sus cuerpos fueron encontrados sin vida el día 24 de diciembre, y velados al día siguiente en Uruapan. En tanto, en Sahuayo, el alcalde informó que tendría que despedir al 50% de sus elementos policíacos, por falta de recursos y por no haber aprobado los exámenes de control y de confianza. Un grupo de empresarios, por su parte, organizó una marcha por la paz, la cual fue apoyada y encabezada por el Secretario de Seguridad Pública y por el Coordinador de la Policía Federal de Michoacán, quienes junto con los emprendedores recorrieron el centro de la ciudad de Morelia el martes 17 de diciembre.

           


El nuevo año comenzó a tambor batiente; la toma de Parácuaro, por parte del Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán, el día cuatro de enero, desencadenó una serie de acciones que causaron un efecto “dominó”. Los comunitarios se transladaron a Parácuaro desde Tancítaro (municipio bajo su control desde el día 17 de noviembre) y fueron recibidos a balazos, disparados desde las azoteas del primer cuadro de la ciudad. En la toma participó al menos una docena de mujeres que portaban armas de alto calibre. Durante su arribo, destruyeron un altar dedicado a Nazario Moreno, fundador de Los Caballeros Templarios. En respuesta, presuntos integrantes de la delincuencia organizada bloquearon los accesos carreteros a la población con vehículos que cerraban el paso. El propósito de las autodefensas, según declararon sus líderes, era el de “ir cerrando la pinza sobre Apatzingán”.

           

Al mismo tiempo, el líder más visible del Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán, José Manuel Mireles, sufrió un accidente aéreo el 4 de enero, al desplomarse la nave en que viajaba sobre el municipio de La Huacana. Había despegado a las 17:34 horas de Guadalajara con rumbo a Tepalcatepec. El incidente se debió, presumiblemente, a una falla mecánica. Lo cierto es que, hasta el momento, no ha sido explicado suficientemente este hecho. El Dr. Mireles Valverde fue trasladado primero a Morelia y luego a la ciudad de México para su restablecimiento, aunque su lugar de residencia actual –pues sigue en manos de la Secretaría de Gobernación– continua siendo un misterio para la opinión pública nacional. Este traslado corrió por cuenta de las autoridades policíacas gubernamentales, quienes lo custodiaron en calidad de víctima. Mireles, una vez mejorado de salud, ha declarado que se ausentará de Michoacán por lo menos durante dos meses, pues teme por su seguridad.

           

La cosa no paró ahí: esa noche también hubo enfrentamientos entre policías y guardias comunitarios en Apatzingán, donde los primeros resultaron desarmados. Los disturbios fueron in crescendo, y la violencia durante las jornadas, en ascenso: el día nueve de enero la ciudad calentana se convirtió en tierra de nadie: los accesos fueron bloqueados, menudearon las balaceras y varias tiendas de autoservicio fueron incendiadas y saqueadas. Igual suerte corrió el Palacio Municipal. El viernes diez, por la tarde, los grupos de autodefensas ingresaron a la tenencia de Antúnez y ello ocasionó mayor confusión y disturbios. A las 19:15 horas la Policía Federal cerró el tráfico carretero a la altura de la caseta de Feliciano, incomunicando el paso al camino costero; bloqueo debido a las nutridas balaceras que se verificaron en la autopista Siglo XXI, a la altura del puente San Pedro Barajas donde, posteriormente, aparecieron dos cadáveres.

           

El domingo doce de enero, los grupos comunitarios tomaron Nueva Italia, cabecera municipal de Múgica, en una acción no exenta de balaceras y lesionados. Apatzingán, en tanto, siguió presa del vandalismo, con mercados, escuelas y negocios cerrados al público. Hasta los partidos de la liga municipal de futbol se suspendieron. Los vehículos incinerados, las barricadas y retenes, se multiplicaron por la autopista Siglo XXI, y en los caminos vecinales, impidieron la entrada y la salida de distintas poblaciones. Así las cosas, el Gobierno Federal decidió intentar poner en marcha medidas extraordinarias, entre ellas, el anuncio por parte del ejecutivo para echar a andar las acciones de reforzamiento a la estrategia contra la inseguridad. Para ello, se planteó una reunión que sería comandada por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, el lunes trece de enero, en la ciudad de Morelia. Y es que el propio Jefe del Ejecutivo michoacano, el gobernador Vallejo, ofreció un mensaje en donde dio a conocer que solicitó, con fecha del 10 de enero, el respaldo del gobierno federal con más fuerzas federales "ante la insuficiencia de los cuerpos municipales e incluso estatales".

           

El gobierno federal, efectivamente, firmó con el gobernador Vallejo y por la mano del ministro Osorio Chong, un pacto o Acuerdo para el Apoyo de Michoacán. Este acto se dio luego de un fin de semana donde se generaron, al igual que como ha venido sucediendo a la largo de los últimos años: tomas de poblados; quema de vehículos, negocios y edificios públicos; bloqueos carreteros, balaceras, granadazos, secuestros, homicidios e incertidumbre generalizada. Mientras se realizaba esta reunión, el lunes trece, la región de Tierra Caliente se mantenía en tensa calma ante el riesgo de nuevos brotes de violencia. En tanto, en Morelia, fue instrumentado un operativo para garantizar la seguridad de los funcionarios federales que arribaron para participar en estas reuniones.

           

Como broche a esta primera quincena del nuevo año 2014, el miércoles quince, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, designó a Alfredo Castillo Cervantes como titular de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán. Entre las funciones que se le concedieron al Comisionado presidencial estarían las de designar a quienes puedan tomar las riendas de la Procuraduría de Justicia y de la Secretaría de Seguridad Pública estatales. Por supuesto, estas designaciones (y otras más) correrían a cargo del gobernador del estado, a quien, por ley, corresponde hacerlo. El hecho es que el viernes 17, al caer la noche, la entidad ya contaba con nuevos funcionarios: Procurador, Sub-procuradores, Secretario de Seguridad y Sub-secretarios de distintas áreas de la propia dependencia. El Comisionado Castillo, durante el acto de presentación de los nuevos encargados, se apresuró a declarar (aclarar) que “coordinación y cooperación no son subordinación”.

           

Por lo que toca a la Iglesia, el obispo de Apatzingán, Miguel Patiño Velázquez, en una carta dada a conocer a la prensa y a las redes sociales el jueves 16 de enero, dijo que “el Ejército y el gobierno han caído en el descrédito, porque en lugar de perseguir a los criminales han agredido a las personas que se defienden de ellos”.[x] Los medios difundieron, además, la foto del sacerdote Gregorio López ataviado con un chaleco antibalas, con el que oficia misa en una parroquia de Apatzingán. Posteriormente, el propio cura reveló que el sábado 18 fue objeto de un atentado, y que los agentes judiciales que lo custodiaban abatieron a cinco sicarios con el apoyo de un helicóptero artillado.[xi] El presbítero había llamado a los pobladores a “sacar de las calles a los delincuentes que aún quedan en las calles” y a las madres de familia a ser responsables: “si sus hijos fueron tentados por Los  Caballeros Templarios denúncienlos, más vale que estén en la cárcel y los visiten y no que vayan cada mes al panteón y pongan flores”.

           

Los vecinos del norte, por su lado, aprovecharon para llevar agua a su molino: un alto funcionario del Departamento de Estado, bajo la condición de permanecer en el anonimato, dijo el miércoles quince, ante un grupo de reporteros mexicanos y de agencias internacionales de noticias, que la situación que priva en Michoacán “es increíblemente preocupante”. El funcionario del gobierno de Barack Obama mencionó que el Departamento de Estado sigue de cerca el conflicto michoacano, y remató: “usualmente somos los bomberos (aunque) México ha demostrado que puede manejar estas crisis”.[xii] La nota fue confirmada, un par de días después, el viernes 17 de enero, por el propio Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, quien manifestó que Washington “no teme pero sí está preocupado” por la situación y está “preparado para tratar de ser útil en lo posible”.

           

Luego de esta ofensiva de las fuerzas comunitarias, sus líderes llevaron a cabo actos reivindicatorios que emparentan su lucha con la de aquellos que, un siglo atrás, reclamaron “Tierra y Libertad”. Las autodefensas devolvieron a sus dueños tierras de cultivo, presuntamente robadas por Los Caballeros Templarios, en el municipio en Tancítaro: "No vamos a bajar las armas mientras nos necesiten, y si tenemos que intervenir más pueblos, lo vamos a hacer", dijo el jueves 16 de enero Estanislao Beltrán, líder comunitario, al confirmar que 25 huertas (265 hectáreas) de aguacate y limón fueron recuperadas y entregadas a sus legítimos propietarios; así lo reportaron agencias internacionales (como CNN y AFP) y medios nacionales de información: “Al menos 59 familias recuperaron huertos, casas, ranchos y otras propiedades que  Los caballeros templarios (les) arrebataron tras secuestrar y asesinar a sus parientes”.[xiii] Además, las autodefensas tomaron posesión de lujosas casas atribuidas a líderes templarios.[xiv] Las fotografías de los combatientes descansando del combate en aposentos de lujo menudearon por las redes sociales de la Internet.

           

Ese mismo día –el jueves 16– las fuerzas federales, compuestas por soldados, marinos y policías, tomaron el control de la seguridad pública en 20 municipios de la región de Tierra Caliente; al menos, así lo informó el propio jueves el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Monte Alejandro Rubido García. Al día siguiente, los medios locales daban noticia de que ya eran 24 los municipios recuperados por las fuerzas del orden, y el martes 21 ya se hablaba de la totalidad de las 27 cabeceras municipales. Si bien es cierta la presencia de miles de elementos uniformados gubernamentales a lo largo y ancho del estado así como en los municipios señalados por su alto grado de volatilidad, no quedó claro si se llevó a cabo el desarme de las fuerzas de autodefensa comunitaria o si, como éstas afirman, su desarme está fuera de toda discusión.

           

El tercer fin de semana del primer mes de 2014 no promete menos tensión. El mejor esfuerzo (aunque tardío) por revertir la escalada de violencia, correspondió a la declaración que, durante el XXV aniversario del CONACULTA, vertiera el Presidente Peña Nieto en el Museo Nacional de Antropología: el mandatario ordenó al titular del organismo cultural, Rafael Tovar y de Teresa, poner en operación, de inmediato o de forma urgente, el programa Cultura para la Armonía en Michoacán, a fin de transformar los espacios públicos a través del arte y contribuir a la reconstrucción del tejido social en la entidad.[xv] Sin embargo, el desplome de un helicóptero del Gobierno Federal en el municipio de Tancítaro, con cuatro pasajeros a bordo, avivó la incertidumbre; sobre todo, siendo ya la segunda aeronave que se precipita dentro del área calentana en menos de un par de semanas.[xvi] Otro elemento (un tanto fuera de lugar) que caracteriza la beligerancia que se vive en estos momentos corresponde a las declaraciones del expresidente Fox, quien el mismo viernes 17 culpó a su par, Felipe Calderón, por la “situación de violencia e inseguridad en Michoacán”.

           

Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, solicitó a los tres niveles de gobierno aplicar medidas cautelares en Michoacán, a fin de que se respeten las garantías fundamentales de la población. Y hace bien el ombusdman, pues el sábado 18 de enero, la población michoacana se levantó con la noticia de que, pese al operativo federal, autodefensas tomaron el viernes cuatro comunidades que se encuentran en Apatzingán, con lo que ahora solo están a tres kilómetros de la cabecera municipal que es considerada el principal bastión de Los Caballeros Templarios.[xvii] Cancita, La Huerta, Santiago de Acahuato y Puertecitos amanecieron tomadas por las autodefensas comunitarias. La tensión crece y, mientras tanto, la población, escoltada por la policía federal, marcha por la paz en las calles céntricas de Apatzingán,[xviii] al tiempo que los comerciantes de la ciudad reportan 550 millones de pesos en pérdidas por los cierres de sus negocios durante la conflictiva semana de hostilidades.[xix] Si algo resulta innegable de todo esto, es que el estado vive una situación, ya no de guerra virtual, sino de confrontaciones bélicas cotidianas, reales y documentadas.

 

Foto: Saúl Ruiz; "Queremos que haya mujeres hasta adelante ", dice el comandante Cinco. "Como saben, Los Templarios van a por ellas. Queremos más mujeres que lleven armas y que estén aquí, al frente", cortesía El País.



 

Referencias

 

[i] GONZÁLEZ, Leopoldo, 2013.  “Los dedos sobre la flama”, en Letra Franca, núm. 21, diciembre del      2013.

[ii] PÉREZ, Eduardo, 2013. “Volver a los clásicos”, en Letra Franca, núm. 21, diciembre del 2013.

[iii] TOLEDO, Víctor M., 2013. “Autodefensas: de Michoacán para el mundo”, en La Jornada, 26 de           noviembre del 2013.

[iv] El Universal, 19 de noviembre del 2013.

[v] RIVERA VÁSQUEZ, Jaime, “El abismo michoacano”, en Nexos, 1 de septiembre del 2013.

[vi] La Voz, 30 de diciembre del 2013.

[vii] Agencia informativa Quadratín, 4 de enero del 2014.

[viii] La Razón, 19 de enero del 2014.

[ix] La Jornada,  4 de diciembre del 2013.

[x] Animal Político, 16 de enero del 2014.

[xi] El Siglo de Torreón, 19 de enero del 2014.

[xii] ESQUIVEL, Jesús, “La situación en Michoacán es increíblemente preocupante”, en Proceso, 15          de enero del 2014.

[xiii] MONTES, Rodolfo, “Devuelven a 59 familias botín de templarios”, en Milenio, 18 de enero del           2014.

[xiv] BECERRA ACOSTA, Juan Pablo, “La lujosa casa de un líder templario”, en Milenio, 19 de enero          del 2014.

[xv] Cambio de Michoacán, 18 de enero del 2014.

[xvi] El Economista, 18 de enero del 2014.

[xvii] SÁNCHEZ DE TAGLE, Omar, “Cercan autodefensas Apatzingán y toman cuatro nuevas          comunidades”, en Animal Político, 18 de enero del 2014.

[xviii] Emeequis, 18 de enero del 2014.

[xix] Noticieros Televisa, 18 de enero del 2014.

 



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