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El anaquel
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Manuel de la Cera Alonso y Parada nació en la ciudad de México en 1961. Es diseñador gráfico, egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana –  Unidad Azcapotzalco. Realizó estudios de posgrado en la Academia de San Carlos, en la maestría en Artes Visuales con orientación en pintura. Actualmente es profesor–investigador de tiempo completo de la UAM, adscrito al Departamento de Evaluación del Diseño en el Tiempo. Ha escrito numerosos textos especializados en MMITiempo de diseño y Podio de diseño, entre otras publicaciones.

 

Jueves, 04 de agosto de 2016

El Chamaco Covarrubias
Escrito por Manuel de la Cera

El Chamaco Covarrubias

Las múltiples inquietudes y pasiones que desde joven cultivó Miguel Covarrubias, lo llevaron a involucrarse en diferentes actividades que despertaron su interés. Fue coleccionista, etnógrafo, le encantaba la literatura, las artes plásticas, la cartografía y por supuesto también la ilustración y las caricaturas, terreno en el cual desplegó su talento con extrema destreza. Fue pionero además de la hoy tan en boga “infografía”.   Viajero incansable, el “Chamaco”  Covarrubias, apodo con el cual era conocido por muchos de sus contemporáneos, dejó pronto la prepa . . .


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Jueves, 04 de agosto de 2016

Las cajitas de Joseph Cornell
Escrito por Manuel de la Cera

Las cajitas de Joseph Cornell

Las cajitas que creaba Joseph Cornell con gran delicadeza son como sutiles depósitos de la nostalgia que trascienden a la simple acción de la memoria.    En ellas se encierran fragmentos de pequeños objetos seleccionados y colocados meticulosamente por este artista norteamericano que los atrapaba para detonar un cúmulo de sensaciones muy íntimas en el espectador.   Quien las descubre por primera vez, las admira como si fuesen escenas de algún sueño, y por lo general queda seducido por ellas, incorporándolas a su bagaje personal de experiencias vitales.   Sin ser propiamente un surrealista, la técnica del . . .


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Jueves, 04 de agosto de 2016

Chucho Reyes Ferreira
Escrito por Manuel de la Cera


En mi mente conservo la imagen de Chucho Reyes Ferreira portando sus enormes gafas, con su piocha blanca coronada por su inseparable gorra, como un ser tan antiguo como algunas de las piezas más valiosas de sus colecciones de anticuario, oficio que heredó de su padre.   Fue bautizado en Guadalajara, Jalisco en el año 1880 como se solía hacer por aquellos años del siglo XIX, con un nombre larguísimo José de Jesús Benjamín Buenaventura de los Reyes y Ferreira, que se abrevió al sencillo Chucho Reyes Ferreira o simplemente al Chucho Reyes con el cual muchos lo conocemos ahora.   Creció rodeado de arte, . . .


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Jueves, 04 de agosto de 2016

Picasso poliédrico
Escrito por Manuel de la Cera

Picasso poliédrico

Imaginemos la escena. Picasso acaba de fraguar un cuadro más que se suma a su vasta producción. Ha decidido abordar un tema que ha sido recurrente en diversas etapas de su dilatada carrera. Se ha autorretratado. Es natural que un artista con una autoestima tan elevada como la suya, haya plasmado tantas veces su propio rostro. Pero esta vez el resultado es algo diferente.   Los rasgos de los trazos del gran artista español en este último retrato expresan  una especie de amenazante desasosiego. No hay huella alguna de aquellos otros en los que aparecía más altivo, alegre y confiado, ni tampoco de aquellos en los que delibera . . .


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Jueves, 04 de agosto de 2016

Joel Peter Witkin o las desmesuras del cuerpo
Escrito por Manuel de la Cera

Joel Peter Witkin o las desmesuras del cuerpo

    Sin espacio para la indulgencia, descarnadas como son, las imágenes de Joel Peter Witkin nos conmueven desde el primer instante en que las vemos.   No es posible quedar indiferente ante el excesivo impacto visual elaborado por este artista  norteamericano.   Es imposible desdeñar la potencia repulsiva del cuerpo decapitado de un gordo desnudo con sólo los calcetines puestos, sentado con toda su inmensa corporalidad cercenada en un lúgubre cuarto de la morgue.   Mucho menos podemos permanecer pasivos ante la estrujante imagen de la exaltación de la egolatría, alcanzada mediante la bifurcación de un anci . . .


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