Efemérides

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21 de Abril de 1915

Natalicio de Antonio Reyna

 

Natalicio de Antonio Reyna (1915-2001)


Fue un consagrado actor de cine estadounidense de origen mexicano. Nació el 21 de abril de 1915 en Chihuahua, México, de padre irlandés y madre mexicana, con el nombre de Antonio Rodolfo Reyna Oaxaca. A muy temprana edad, su familia se trasladó a Texas y sucesivamente a Los Ángeles, California; viviendo su primera infancia en Boyle Heights y en Echo Park en medio de una abismante pobreza de medios económicos. Antonio ya cumplido los cinco años comenzó a trabajar como recolector de frutas y jornalero. Estudió en establecimientos educativos de su barrio, sin alcanzar a terminar sus estudios, por el fallecimiento de su padre en 1926, lo que lo obligó a buscar trabajos informales para ayudar a su familia. Más tarde, en 1935, cursó estudios de pintura y de interpretación en el Polytechnic High School y de arquitectura con Frank Lloyd Wright, y obtuvo el primer premio por un diseño arquitectónico que realizó. Sin embargo, se sintió atraído por la carrera cinematográfica gracias al apoyo de la estrella de ese momento, Mae West, quien lo avaló como extra, y, luego de incursionar en el ambiente teatral, realizó su debut, a los 21 años, como extra en la película The Milky Way (1936) y con un rol en el film Parole (1936). Por su apariencia "multiétnica" y su paso por el boxeo en sus facciones, siguió interpretando roles secundarios como nativo de los Estados Unidos, mafioso italiano, gángster, chino, árabe, filipino o hispano durante la década de 1940. Rodó alrededor de 15 filmes, encasillándose en papeles de hampón, villano y personajes de dudosa reputación. Esto trascendió en la vida real, y la alta sociedad del Hollywood de la época no lo admitía en sus círculos, discriminándolo. Consiguió su nacionalización estadounidense en 1947, por lo que no participó en la Segunda Guerra Mundial. A fines de la década volvió al teatro, obteniendo éxito en Broadway en la obra Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams. En 1947 consiguió su primer papel estelar en el film Black Gold, donde personifica a un nativo americano que se convierte en millonario petrolero, contando además con la participación de su esposa Katherine en el film. Continuó su carrera en algunas series de televisión entre 1949 y 1951, volviendo al cine en la película ¡Viva Zapata! (1952), del director Elia Kazan, donde recibió su primer Óscar al mejor actor de reparto, por su excelente interpretación como Eufemio Zapata, y fue ésta la primera ocasión en la que un actor de origen hispano recibía el premio. Sin embargo, su apariencia lo siguió encasillando en papeles de macho o duro, y siguió interpretando a piratas y aventureros en sus siguientes filmes. Una de sus principales características era el "robar" el protagonismo al actor principal, al destacar desde papeles secundarios. Su talento innato era tan evidente en consistencia, simpleza y credibilidad que ninguno de estos filmes tuvo mala taquilla. En 1953 viajó a Italia donde, después de participar en algunas películas, logró el papel principal en la película La Strada (1954) de Federico Fellini, que ganó numerosos premios internacionales. Con esta película inició una nueva faceta interpretativa, marcada por el dramatismo y la intensidad en los papeles que interpretó en sus siguientes películas, bajo la dirección de importantes directores como George Cukor, Martin Ritt, Edward Dmytryk, John Sturges y Nicholas Ray, entre otros. También el paso a la madurez (cumplió 40 años en 1955) cambió su aspecto físico, lo que lo ayudó a conseguir roles de carácter. Recibió en 1957 su segundo Óscar al mejor actor de reparto, por su rol del pintor Paul Gauguin en la película El loco del pelo rojo, del director Vincente Minnelli, sobre la vida de Vincent Van Gogh. Es destacable mencionar que él solo aparece 8 minutos en la película. El papel principal lo interpretó Kirk Douglas, con quien había colaborado en el film Ulises en 1955, y con quien también lo haría en 1959, en el film El último tren de Gun Hill. En 1964 realizó el papel que lo marcó el resto de su vida, en la interpretación del viejo Alexis Zorba en Zorba, el griego (1964), del director chipriota Michael Cacoyannis, por el que fue nominado al Óscar al mejor actor principal. La música del film fue creada por el compositor griego Mikis Theodorakis. Anthony Quinn participó además como coproductor de la película. En la década de 1980 se dedica principalmente a su gran pasión: la pintura y la escultura en bronce y mármol, donde gana dinero en sus exposiciones. Falleció en Boston en 2001, a los 86 años, como consecuencia de una grave neumonía. Sus cenizas fueron arrojadas en el Cañón del Cobre en Chihuahua, de donde era originario


 

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