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Diego Rivera: re-visiones de Norteamérica

 

2016-07-15

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<i>Diego Rivera: re-visiones de Norteamérica</i>

Foto: cortesía INBA ; www.moma.org

En el marco del 130º aniversario del nacimiento de Diego Rivera, la Secretaría de Cultura, a través del Museo Mural Diego Rivera, presenta la exposición Diego Rivera: re-visiones de Norteamérica.

El objetivo es mostrar a Rivera como uno de los principales exponentes de la vanguardia europea y mexicana, y quien en diferentes momentos y desde diversas propuestas fue fundamental para establecer las bases del arte moderno en Estados Unidos. A partir de 1916 Rivera inicia una producción de carácter internacional, cuando comenzó a ejercer una notable influencia en jóvenes artistas estadunidenses, luego de tres exposiciones en la Modern Gallery de Nueva York.



A través de 193 piezas, se podrá conocer el ambiente en el que Diego Rivera se desenvolvió, como una influencia importante, inspirado tanto en la vanguardia europea como en el compromiso político y social, sin dejar de lado los avances tecnológicos e industriales que presenció en su tiempo y en Estados Unidos, y que reflejó en sus piezas a través de la representación de los trabajadores y la maquinaria.

 

La exhibición incluye estudios para murales, grabados, dibujos, pinturas, fotografías y material documental que ilustran los años en los que Rivera vivió en Estados Unidos, particularmente en ciudades como San Francisco, Detroit y Nueva York, entre 1930 y 1933, y posteriormente en 1940, cuando fue invitado a participar en la Golden Gate International Exposition. En la muestra también se incluyen obras de  algunos de sus asistentes y alumnos, como Emmy Lou Packard, William Spratling, Harry Sternberg y Pablo O{ Higgins, quienes absorbieron las enseñanzas de Diego Rivera y la tradujeron en una obra propia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Destacan las nueve piezas pertenecientes al acervo del San Francisco Museum of Modern Art, además de diversos apuntes o bocetos que realizó Rivera para los murales de Detroit y Nueva York que son desconocidos en México y pertenecen a una colección privada de nuestro país,  además de un acervo documental exclusivo.

 

El impacto de Diego Rivera en el arte norteamericano comenzó en 1916, cuando la Modern Gallery exhibió piezas de su periodo cubista junto con obras de Paul Cézanne, Vincent van Gogh, Pablo Picasso, Francis Picabia y Georges Braque. Ese mismo año participó en otra muestra que incluyó a los mismos artistas y, en una tercera muestra colectiva, expuso junto con Constantin Brancusi, Frank Burty Haviland, André Derain, Braque, Cézanne, Picabia y Picasso, además de obras escultóricas de arte africano.



En octubre del mismo año, la Modern Gallery presentó Pinturas de Diego Rivera y de arte mexicano anterior a la Conquista, influyendo con su estética en los artistas contemporáneos a Rivera en Estados Unidos. Posteriormente, en 1928, durante un viaje a la Unión Soviética, Rivera conoció a Alfred H. Barr Jr., futuro director del Museum of Modern Art de Nueva York (MoMA), con quien entabló una relación amistosa.

 

Junto con Frida Kahlo, en noviembre de 1930, se trasladó a San Francisco, donde pintó el mural Alegoría de California en el Pacific Stock Exchange Luncheon Club. En 1931 inauguró una exposición retrospectiva en el MoMA, integrada por 149 obras y cinco murales transportables, y elaboró el mural La creación de un fresco: la presentación de la construcción de una ciudad en la California School of Fine Arts, hoy San Francisco Art Institute.



En 1932 firmó un contrato con la Founders Society of Detroit Institute of Arts para realizar el mural Industria de Detroit, mismo que concluyó un año más tarde.

 

Al terminarlo, comenzó a pintar el mural Hombre en el cruce de caminos en el edificio de la Radio Corporation of America (del Centro Rockefeller de Nueva York), que el artista no concluyó por ser acusado de representar “escenas de actividad comunista”, completamente opuesta a las ideas del gobierno y empresarios norteamericanos. Lo que tanto molestó a los estadounidenses fue el retrato de Vladimir Ilich Ulianov, mejor conocido como Lenin. Finalmente, el mural fue destruido en 1934 porque Rivera se negó sistemáticamente a borrar el rostro del líder de la revolución bolchevique. Rivera realizó una segunda versión en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, al que tituló El hombre controlador del universo.

Diego Rivera continuó con diversos proyectos en Estados Unidos. En 1933 pintó Retrato de América en la New Worker’s School de Nueva York y en 1940 realizó el panel móvil Unidad panamericana en la Golden Gate International Exposition, en San Francisco.

 

La trayectoria de Rivera en Estados Unidos se revisa con interés en la muestra Diego Rivera: re-visiones de Norteamérica, y se complementará con un programa académico que incluye conferencias, charlas, visitas guiadas, talleres y conciertos, el cual permitirá el disfrute de la obra desde diferentes puntos de vista. Diego Rivera: re-visiones de Norteamérica será inaugurada el jueves 7 de julio a las 19:30 y estará abierta al público hasta el 30 de octubre.

Para más información, llamar al teléfono 1555 1900, extensiones 5412 y 5417, o solicitarla en los correos electrónicos mmdr.difusion@inba.gob.mx y mmdr.seducativos@inba.gob.mx. También se encuentra disponible en el sitio web del recinto (www.museomuraldiegorivera.bellasartes.gob.mx) y en sus redes sociales: museomural.diegorivera en Facebook y @MuseoMural en Twitter. 

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia México
Editor: Manuel Zavala y Alonso

 

 

 

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