Especiales

Expone el Museo del Palacio de Bellas Artes impresos y carteles de Henri de Toulouse Lautrec

 

2016-08-12

compartir en facebook  compartir en twitter
Expone el Museo del Palacio de Bellas Artes impresos y carteles de Henri de Toulouse Lautrec

Foto: INBA, Henri de Toulouse Lautrec,

Más de cien obras realizadas por Henri de Toulouse-Lautrec  durante la cúspide de su carrera se presentan en la exposición El París de Toulouse-Lautrec. Impresos y carteles del MoMA, en el Palacio de Bellas Artes. Las piezas pertenecen a la colección gráfica del Museo de Arte Moderno de Nueva York, recinto que alberga casi 200 de los más de 360 impresos que Toulouse-Lautrec hizo en su corta vida.

Después de haberse presentado en el MoMA, la exhibición llega a la Ciudad de México para mostrar diversas piezas creadas durante la madurez de la carrera de uno de los más talentosos e innovadores artistas visuales de la época.

La muestra está conformada esencialmente por litografías, dibujos, fotografías y filmes que permiten apreciar la vida parisina, en especial la nocturna, de fines del siglo XIX, registrada por el artista francés.

La directora general del INBA, María Cristina García Cepeda, recordó que Toulouse-Lautrec realizó en su obra gráfica “la crónica del París de la Belle Époque y sus placeres, con un lenguaje plástico original y expresivo. Ilustró ampliamente la efervescencia festiva de los salones de baile y los cafés, y también los momentos íntimos de los personajes marginados del barrio de Montmartre, con quienes el artista se sentía identificado”.

Al mismo tiempo, hizo un reconocimiento “muy especial por la generosidad y el apoyo del Museo de Arte Moderno de Nueva York porque, por primera vez en los recientes 30 años, se presenta en el extranjero una muestra dedicada en exclusiva a Toulouse-Lautrec, quien supo armonizar el carácter utilitario y estético de la gráfica. De su trabajo se ha dicho que le dio categoría artística al cartel y que hizo contemporánea a la pintura.”

El curador asociado del Departamento de Dibujo y Grabado del MoMA, Christian Rattemayer, dijo que uno de los aspectos más importantes en la obra de Toulouse-Lautrec es que todos los personajes en sus carteles e impresos son reconocibles y no solo arquetipos de la bailarina o el espectador, pues todos fueron sus amigos a quienes retrató de manera celebratoria.

La última vez que parte de la obra de Toulouse-Lautrec se presentó en el Museo del Palacio de Bellas Artes fue hace 72 años. El director del Museo del Palacio de Bellas Artes, Miguel Fernández Félix, refirió que, en 1931, dos años después de su creación, el MoMA hizo su primera exhibición de Toulouse-Lautrec.

El primer cartel  -y de los más conocidos- que realizó Toulouse-Lautrec fue Moulin Rouge: La Goulue en 1891, en donde se representa a Louise Weber, una bailarina cancan apodada “La glotona” en el animado salón de baile en el Moulin Rouge.

Esta pieza fue adquirida recientemente por el MoMa por lo que no se integró a la exposición que realizaron hace dos años, y es precisamente la que abre la muestra en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

En esta obra Lautrec representa una cierta desfachatez y frescura de las mujeres bailarinas en la vida del moderno cabaret parisino. En otras pinturas, retrata a las cansadas prostitutas haciendo fila para los controles de salud obligatorios. El conjunto de estas obras equivalen a una mirada instantánea de las relaciones de género y de clase del París de comienzos del siglo.

 

Este poster, uno de los más de 200 de sus obras impresas en la colección del MoMA, ejemplifica o personifica las representaciones de Lautrec de los lugares que visitó y las compañías o relaciones que mantuvo durante su vida diaria en el Montmartre del siglo XIX.

Dividida en seis núcleos temáticos, la exposición manifiesta la atracción que aún hoy, a más de 150 años de su nacimiento, Toulouse-Lautrec sigue provocando en el público, ya sea por su experimentación con nuevos procesos; por sus piezas concebidas no solamente para los muros de las galerías, sino también para las calles, o por su genialidad de retratar la vida parisina de la época.

Vida y litografía, primer apartado de la exposición, contextualiza mediante algunas fotografías y carteles los lugares en los que Toulouse-Lautrec se desarrolló como impresor. Resalta su tránsito por Montmartre, barrio en la periferia de París en el que solían refugiarse criminales, prostitutas, artistas y bohemios. Este sitio le daría su más grandiosa inspiración. Mención especial merece Aristide Bruant en su cabaret (1893).

La segunda sección, El café-concert, expone la inmensa libertad e inspiración que Toulouse-Lautrec encontró en sus visitas nocturnas a los teatros, circos, óperas y café-concerts. El creador francés dio fama a estos lugares y a diversos artistas gracias a sus carteles, y, a su vez, este trabajo fue el que lo llevó a su mayor éxito. Entre las piezas que sobresalen están Moulin Rouge: La Goulue (1891), cartel que detonó la fama del cabaret del mismo nombre, y La payasa en el Moulin Rouge (1897).

Por otra parte, En el escenario ofrece las visiones que tuvo el artista por sus personajes dentro y fuera del espectáculo. En varias de estas imágenes plasmó su interés en los grabados en madera japoneses del siglo XVIII. En ellas se pueden ver la adopción de paletas de colores secundarios, diagonales aglutinadas, espacios aplanados y líneas simples características del ukiyo-e, así como su firma realizada con estilo japonés. Mademoiselle Marcelle Lender de pie (1895), Jane Avril (1899) y Divan Japonais (1893) son algunas de las piezas que conforman este núcleo.

Su fascinación por las mujeres es patente en Femmes, Filles, Elles, cuarta sección de la muestra, donde se presentan retratos de empleadas, cortesanas, artistas y hasta prostitutas a las que pagaba para que modelaran para él. Diversas representaciones empáticas de dichas mujeres son las que componen este apartado, entre las que destacan Confetti (1894), Mujer en la tina (1896) y las piezas correspondientes al portafolio Elles.

Los placeres de París parte del encanto que Toulouse-Lautrec encontró en la también conocida como Ciudad de la Luz, ya fuera su estudio, sus impresores y editores, sus amigos, su querida vida nocturna o sus musas. Reina de la alegría (1892), Irish American Bar, Rue Royale (1895) y múltiples litografías de caballos conforman esta selección.

Círculos creativos, último núcleo de la exposición, revela las relaciones que Toulouse-Lautrec tuvo con autores, editores, compositores y dramaturgos, quienes le encargaron la promoción de su obra. Ilustró partituras musicales, colaboró para la prensa popular y diseñó los programas de varias compañías de teatro. La Revue Blanche (1895), Napoleón (1895) y la ilustración para la portada de Babilonia alemana de Victor Joze (1894) son algunas de las obras que cierran esta exhibición.

Lautrec registró su tiempo fundamentalmente a través de grabado, algo que no muchos artistas habían intentado hacer en este medio. Durante su breve carrera artística, Henri de Toulouse-Lautrec capturó la animada y a menudo sórdida atmósfera de los salones de bailes, cabarets y teatros del Montmartre de fines del siglo XIX. Al registrar la vida nocturna de los establecimientos que cada noche visitaba, actuó al mismo tiempo como artista y como narrador: sus pinturas, dibujos, impresos y posters exponen la complejidad de una época que cambiaba vertiginosamente.

 

Entre 1890 y 1900, Paris vio un tremendo crecimiento o desarrollo de la vida nocturna, con cerca de 300 café-conciertos en donde se reunían y confraternizaban hombres y mujeres fumando y bebiendo, lo que antes era prohibido en público.

 

En los clubes tan destacados como el Moulin Rouge y otros de menor reputación, como el Moulin de la Galette, los aristócratas se codeaban con la clase obrera. Lautrec, quien descendía de familias aristócratas, se inspiró en prostitutas, cantantes y otros artistas que vivían en el barrio obrero de Montmartre y fue en estos establecimientos donde Lautrec encontró los temas que documentaría vorazmente.

 

Desde 1891 hasta su muerte en 1901, produjo casi 350 posters litográficos, portafolios e ilustraciones para revistas y programas de teatro relatado la vida en el París de la Belle Époque. El aumento de la litografía a color en 1891 marcó el comienzo de una nueva forma de grabado, proceso que le permitió imprimir grandes posters a color, y pronto empezó a experimentar con nuevos métodos, entre ellos el crachis, una técnica que crea el efecto de salpicadura.

 

Lautrec también creó anuncios muchos de los cuales colgaban en las calles de París y en las plazas públicas, para promover eventos musicales y de baile. Uno de sus clubes preferidos era Le Mirliton. El dueño del lugar, Aristide Bruant, en 1893 le encargó al artista producir una cantidad de posters, incluyendo Aristide Bruant en su cabaret (Aristide Bruant dans son cabaret) y Aristide Bruant.

 

El París de Toulouse-Lautrec. Impresos y carteles del MoMA está acompañada por una publicación en español ilustrada con imágenes de la vida y obra del creador francés, así como con seis textos que corresponden a cada uno de los apartados de la muestra, escritos por Sarah Suzuki, curadora de la misma. El volumen cuenta con un tiraje de 2,500 ejemplares y podrá adquirirse en la tienda del Museo, ubicada en la Sala Internacional del recinto.

En el marco de la exposición, y con la finalidad de ampliar la experiencia de los visitantes, se presentará un programa de actividades paralelas conformado por pláticas con expertos y visitas guiadas a las 13:30 y 15:30 de martes a domingo. Además el recinto presentará la lista de reproducción musical elaborada en colaboración con Spotify y la artista invitada Susana Zabaleta, experiencia que podrá ser disfrutada a través del perfil del Museo (mbellasartes) en Spotify, ya sea desde su tablet, smartphone o computadora.

La exposición estará abierta a todo público hasta el 27 de noviembre, de martes a domingo de las 10:00 a las 18:00. El costo del boleto es de 60 pesos. La entrada es gratuita a estudiantes, maestros, mayores de 60 años, menores de 13, discapacitados y pensionados, y los domingos al público en general.

Para mayor información, consultar el sitio web del recinto (www.museopalaciodebellasartes.gob.mx, donde se encuentra un micrositio de la muestra con textos e imágenes de obra), así como sus redes sociales: Twitter e Instagram como @mbellasartes y Google Plus y Facebook como Museo del Palacio de Bellas Artes. Hashtag: #LautrecBellasArtes

Autor/Redactor:Redacción Artes e Historia Méxicom
Editor: Manuel Zavala Alonso

 

 

 

Redes sociales