Fotógrafo 07,2016
(Julio 2016)
Enrique Villaseñor

 

Fecha: 2016-07-01

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La nueva lección de Rembrand II, detalle
Fotos pintadas al óleo

 

 

Enrique Villaseñor conjuga en su larga y sólida trayectoria dos etapas que han trascurrido de forma paralela: una como creador, y otra como gestor y fundador del evento más importante del fotoperiodismo: la Bienal de Fotoperiodismo.

 

Enrique Villaseñor es arquitecto, profesión que lo acercó y alimentó a la fotografía, lo que se percibe en los encuadres y ángulos, aunque también necesitó romper con una cierta rigidez que impone la búsqueda permanente de la sección áurea, lo que, a su vez, plantea una mayor libertad. De manera fortuita, se encontró con una exposición en el Museo de Arte Moderno en la Ciudad de México, que resultó ser producto del Primer Coloquio de Fotografía, organizado a instancias de Pedro Meyer, con la muestra “Hecho en Latinoamérica I”. El impacto que provocó este encuentro lo llevó a involucrarse seriamente en la fotografía, ingresando a los talleres de Lázaro Blanco.

 

Como fotógrafo, optó desde el principio por el fotoperiodismo, que en ese momento era la llamada foto documentalista. Esto lo llevó a recorrer toda América Latina –hecho que enfatizó aún más su interés y pasión por el fotoperiodismo- como corresponsal del Sistema Económico Latinoamericano, organismo dependiente de la Organización de los Estados  Americanos (OEA), periodo en la cual desarrolló su trabajo documental más importante: el realizado en la Nicaragua sandinista -post Somoza-,  a lo largo de tres años documentando el proceso de reconstrucción arquitectónica para la revolución, entre 1979 y 1981. A su regreso a México, es invitado por el Consejo Mexicano de Fotografía a exponer de manera individual el resultado de toda esta experiencia en la Casa de la Fotografía de la Colonia Roma.

 

En la misma época, de vuelta a México, Heberto Castillo lo invita a ser su fotógrafo oficial y coordinador de los fotógrafos de prensa durante su campaña presidencial. En ese contexto, evidentemente se trataba de realizar una fotografía periodística. Una vez finalizada esta etapa, como una forma de continuar ejerciendo la fotografía, Enrique Villaseñor abrió una agencia fotoperiodistica propia:  Graph Prss,  dando servicio a todos los periódicos. Durante seis años trabajó capturando, registrando y cubriendo todos los sucesos políticos y sociales de la época y posteriormente fue encauzándose hacia la fotografía personal, especialmente en la foto ensayo,  que es la que Villaseñor realiza actualmente. Hay que recordar que en esos años, la fotografía documental fue fundamental para definir y dar un sentido de identidad a los países latinoamericanos.

 

En sus propias palabras, el autor señala que existen tres niveles de fotografía, dentro de lo documental: el fotoperiodismo, centrado en la noticia, la información inmediata; el segundo nivel es la fotografía testimonial, cuando el fotógrafo informa pero tiene su propia opinión y la deja de manifiesto en las imágenes, y el tercero es el ensayo, en el cual el fotógrafo expresa su opinión, sus tema de interés, profundamente investigados y desarrollados a lo largo de las series temáticas.

 

Las fotografías de Villaseñor retratan con intensidad a la sociedad actual. Sus imágenes se caracterizan por el impacto que provocan; no necesitan ser explicadas. Se distinguen por tener una gran fuerza al contener y manifestar un conjunto de elementos que podrían ser definidos como la vivencia de un colectivo, cuya complejidad no es fácil de percibir. Un ejemplo de esto es la simbólica serie “México roto”, conjunto de fotografías que, más allá de expresar una situación, revelan la tensión de un momento particular y todo el proceso humano que ello implica. Villaseñor elabora un discurso propio y define su posición seria y comprometida, manteniendo la idea de que la fotografía sólida es la que se hace a partir de series, ya que éstas permiten profundizar los temas desarrollados. El tipo de encuadre es también otro de los elementos característicos de su foto. Sitúa su mirada desde ángulos muy particulares, dinámicos y precisos que refuerzan los gestos y concentran la tensión del momento en el que están involucrados individuos y ánimos colectivos.

 

Los proyectos más significativos de Enrique Villaseñor mantienen estas características, definiendo plenamente un trabajo de autor. Por ejemplo, en las imágenes capturadas después del terremoto de 1985, “Sigo vivo”, o aquellas emblemáticas que registró en Nicaragua, así como en otro tipo de fotografía que revelan compromiso y honestidad, así como una profunda sensibilidad conceptual y estética -que no por esto dejan de ser poderosas e impactantes-, como la serie desarrollada en torno a la parálisis cerebral, “Quiero decirte”, las potentes imágenes del baño de los caballos o la poesía que contiene la serie “Metáforas”.

 

Desde sus comienzos, Villaseñor optó por realizar una fotografía eminentemente documental porque le permite estar directamente con la gente y situarse en primera línea: implica estar en el acontecimiento. Villaseñor plantea que toda fotografía tiene una idea detrás, es decir, un concepto, y desde esta perspectiva, el fotoperiodismo plantea desafíos mayores porque, además de capturar lo inmediato, también debe considerar los componentes estéticos y formales.

 

En otro ámbito dentro de la gestión y coordinación, Enrique Villaseñor ha destacado de manera especial por haber organizado las primeras seis bienales de fotoperiodismo en México, hecho sumamente importante. Siendo presidente de la última etapa del Consejo Mexicano de Fotografía, Villaseñor concibe la bienal como un proyecto que pudiera reunir y aglutinar a los fotógrafos de prensa, abriendo un espacio –que no existía- que permitiera la necesaria valoración de su trabajo. Esto fue fundamental para el impulso de la fotografía de este género, y fue tal el éxito que se realizó a lo largo de doce años. La bienal constituye un parteaguas en el periodismo contemporáneo, al cambiar radicalmente la perspectiva. Por otro lado, ya como arquitecto, Enrique Villaseñor construyó y coordinó por tres años las actividades fotograficas de la Galería de Héctor García.

 

Enrique Villaseñor actualmente se sitúa en un proceso reflexivo en torno a su recorrido y trayectoria. Es una etapa creativa que involucra una mayor libertad que le permite jugar con la información y con el mensaje a través de los procesos de experimentación visual, sin preocuparse necesariamente por los resultados o la temporalidad. Uno de sus últimos proyectos es la intervención de imágenes fotográficas con pintura al óleo e inclusión de elementos nuevos en ellas, realizando una suerte de paráfrasis para señalar o enfatizar algún aspecto de interés, por ejemplo, en la reciente serie de Rembrandt, que se encuentra en proceso.

 

LINKS. PROYECTOS PERSONALES

  • ENRIQUE VILLASEÑOR. SITIO PERSONAL.

http://www.villasenorenrique.com

  • FORO IBEROAMERICANO DE FOTOGRAFÍA

http://www.fotoperiodismo.org

  • QUIERO DECIRTE. Reflexiones sobre la parálisis cerebral

http://www.enriquevillasenor.com/inicioapac/index.html

  • MÉXICO ROTO: El dolor de la violencia

http://enriquevillasenor.com/inicio/mexicoroto.html

 

 

 

Autor/Redactor: Daniela Cuéllar
Editor: Manuel Zavala y Alonso

LA NUEVA LECCIÓN DE REMBRANDT II. (2016)

 

 

MÉXICO ROTO: EL DOLOR DE LA VIOLENCIA

 

 

QUIERO DECIRTE, TESTIMONIOS EN TORNO A LA PARÁLISIS CEREBRAL

 

 

CONTRASTES URBANOS

 

 

METÁFORAS Y SUEÑOS

 

 

SOMBRAS

 

 

EL BAÑO DE LOS CABALLOS

 

 

TODA LA VIDA TODA LA MUERTE

 

 

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