La Hacienda de Chimilpa, 1893
Óleo sobre tela,
104 x 159 cm
José María Velasco, pintor de la luz, hacedor de paisajes, maestro de la luminosidad que hace transitar la naturaleza al lienzo.
Velasco inunda sus grandes telas con la naturaleza impresionante de la geografía mexicana; al espectador le entrega valles y montañas, ríos y cañadas plasmados con un manejo magistral del color y la luz, descubriendo la esencia poética de la naturaleza indómita.
Siendo un clásico, José María Velasco es pilar esencial para la pintura contemporánea de México, y no ha existido pintor mexicano de este siglo que no haya recurrido a la observación de su obra, como un manantial de luz y color.