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El INBA lamenta el fallecimiento del escritor Ignacio Padilla

 

Fecha: 2016-08-20

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El INBA lamenta el fallecimiento del escritor Ignacio Padilla

Foto: INBA

 

Fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua

Obtuvo los premios Bellas Artes Juan de la Cabada 1994 por Las tormentas del mar embotellado y Bellas Artes José Revueltas 1999 por Los funerales de alcaraván, entre muchos otros

El Instituto Nacional de Bellas Artes (IINBA) lamenta el fallecimiento del escritor Ignacio Padilla, acaecido en la madrugada del sábado 20 de agosto a los 47 años de edad.

“Lamento la muerte en plena madurez creativa del escritor Ignacio Padilla. Mi pésame a sus familiares y a la comunidad literaria de México”, expresó en su cuenta de Twitter la directora general del INBA, María Cristina García Cepeda.

Nacido en la Ciudad de México el 7 de noviembre de 1968, Ignacio Padilla se consideraba un “físico cuéntico” y un “contador”, por su pasión por la palabra y las historias. Publicó sus primeros libros de relatos a principios de los años noventa y recibió su primer premio de narrativa en 1989: el Nacional de las Juventudes Alfonso Reyes.

“Mi vida es un eterno combate entre contar una historia con palabras suficientes y no hacer de la palabra una protagonista de una historia. Mi obsesión por la palabra tendría que haber provocado en mí un poeta, y es una cosa muy rara. La vida me empujó al otro aspecto de la literatura, que son las historias, contarlas”, compartió Ignacio Padilla en la última entrevista que concedió a la Coordinación Nacional de Literatura del INBA, a principios de agosto del presente año.

Entre su obra narrativa figuran los libros de cuentos Subterráneos: cuentos del asfalto y la vereda (1990), Trenes de humo al bajoalfombra (1991), Las antípodas y el siglo (2001), El androide y las quimeras (2008), Los reflejos y la escarcha (2012) y Las fauces del abismo (2014), así como las novelas La catedral de los ahogados (1995), Si volviesen sus majestades (1996), Amphitryon (2000), Espiral de artillería (2003), La gruta del toscano (2006) y El daño no es de ayer (2014).

Formó parte de la llamada generación del Crack, cuyo manifiesto –publicado en 1996– pretendía ser una ruptura con la tradición precedente para recuperar a Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Jorge Luis Borges, entre otros autores, aunque no fue entendido en su momento.

En su labor como narrador y lector apasionado, manifestó en diferentes formas su interés por acercar a los lectores a la reflexión por medio del lenguaje y la literatura. Sin considerarse cervantista, profundizó en la obra de Miguel de Cervantes desde una óptica literaria, más que académica. También fue promotor del género cuentístico y coordinador del Encuentro Internacional de Cuentistas en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

El multipremiado autor tuvo un interés particular por escribir literatura para niños, ya que le resultaba esencial para la formación de lectores. Fue elegido académico de la Lengua correspondiente en Querétaro en 2011, y en 2016 ingresó como miembro de número.

Recibió los premios Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela 1994 por La catedral de los ahogados, Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 1994 por El dorado esquivo: espejismo mexicano de Paul Bowles, Bellas Artes Juan de la Cabada 1994 por Las tormentas del mar embotellado, Bellas Artes José Revueltas 1999 por Los funerales del alcaraván: historia apócrifa del realismo mágico y Bellas Artes de Obra de Teatro para Niños 2008 por La maquinota, entre muchos otros.

Autor/Redactor:Prensa INBA
Editor:Manuel Zavala Alonso

 

 

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