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Antropología e Historia de México

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El textil mexicano tradicional

Indumentaria femenina


Figurrilla femenina del Clásico
de Veracruz portando un huipil
Foto: Marco A. Pacheco/Raíces
para Arqueología Mexicana,
No.17.


La indumentaria prehispánica femenina se redujo al uso de tres prendas básicas: el huepilli o huipil, el quechquémitl y el enredo o falda llamado cueitl. Estas tres prendas, al igual que toda la indumentaria mesoamericana tuvo ciertas modificaciones según la época y las regiones en las que fueron utilizadas. 

El huepilli o huipil, era la prenda que comúnmente usaban las mujeres para cubrirse el torso. Esta consistía en una túnica suelta sin mangas con aberturas para la cabeza y los brazos; compuesta de dos o más lienzos añadidos. Su uso se registra en Mesoamérica desde el periodo Clásico (250-900 d.C. aproximadamente). Actualmente el hupil es una de las piezas básicas en el atuendo femenino de algunos grupos étnicos mexicanos.

El cueitl, era la prenda que complementaba el atuendo femenino, dado que el huipil y el quechquémitl solo cubrían el torso, esta prenda cubría la parte inferior del cuerpo. El cueitl era un lienzo rectangular con el cual se envolvían desde la cintura hasta los tobillos o las rodillas (el largo variaba según la región y la cultura).

Los largos del cueitl, al igual que los diferentes modos de ajustarlo dependían de las costumbres y la estética; un ejemplo de ésto, son las mujeres tarascas que aún enfrentándose al frío de la zona en la que habitaban, usaban el cueitl en su formato mas corto. Al cueitl tambien se le conoce como enredo o falda y representa el equivalente al taparrabos masculino.

 


Figurilla femenina del Clásico
de Veracruz vistiendo un cueitl
y un quechquémitl
Foto: Marco A. Pacheco/Raíces
para Arqueología Mexicana,
No.17.

Entre los accesorios femeninos se encuentra el nelpiloni, el cual fungía como cinturón o ceñidor, tejido para sostener el enredo a la cintura. También contaban con sandalias tejidas con ixtle, las cuales sólo las mujeres de alto rango podían usar ya que el resto iban descalzas. 

En algunas regiones del país, las mujeres solían decorar su rostro y pies de colores rojo, amarillo y negro, tambien pintaban sus cabellos con lodo prieto o con un tinte extraído de la planta del añil llamada xiuhquilitl en náhuatl. A diferencia de los hombres, las mujeres no decoraban sus cabezas con cascos ni plumas, solo utilizaban hilos gruesos de colores para sostener su cabellera o bien, llevaban coronas de flores.

El quechquémitl era otra de las prendas que utilizaba la mujer prehispánica. Esta prenda se formaba por dos rectángulos unidos de manera en que sus picos caían al frente y por detrás del torso en forma de triángulos. 

Según representaciones arqueológicas, parece que esta prenda fue utilizada por las antiguas deidades de la fertilidad, aunque por otra parte su uso se relacione con la distribución geográfica, particularmente la costa del Golfo, pues fue -y aún lo es- la prenda por excelencia de esa región.
 

 

 

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