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Antropología e Historia de México

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El textil mexicano tradicional

Indumentaria masculina


Estatua Huasteca
del Post-Clásico
Tardío. Hombre que
viste un decorado
Foto: Mexican
Textiles, Cloë Sayer


No obstante que cada cultura tenía sus propios atuendos, una prenda común entre todos los pueblos mesoamericanos era el taparrabos o maxtlatl. Esta prenda, aunque sufrió ciertas transformaciones con el paso del tiempo, conservó su estructura básica ya que cumplía con los requisitos de estética y funcionalidad de la época. El maxtlatl o taparrabos era un lienzo de tela que cubría los genitales, pasando entre las piernas y atándose a la cintura. En esta prenda los extremos de la tela quedaban colgando al frente o atrás del cuerpo.

Según las culturas y las épocas, el maxtlatl variaba en forma y tamaño; como ejemplo se encuentran los olmecas, quienes usaban un taparrabos largo sujetado por un cinturón ancho; a diferencia de los teotihuacanos, quienes en un principio agregaron a esta prenda un lienzo pequeño en forma de delantal, después un lienzo largo adornado en las puntas y por último, terminaron por adoptar el estilo anudado del taparrabos común eliminando así el uso de los lienzos.

 


Lord vistiendo
un tilmatli. Códice
Ixtlixóchitl, fol. 107r.
Foto: Painting the
Conquest, The
Mexican Indians
and the European
Renaissance
, Serge
Guzinski.


Una pieza importante de mencionar en la indumentaria masculina prehispánica es el paño lumbar, el cual se encontraba siempre acompañando al taparrabos. El paño era un lienzo rectangular o cuadrado que se doblaba y se sujetaba a la cintura a manera de faja; la forma más usual de portarlo era como delantal frontal, doblado en forma triangular, atado o enrrollado a la cintura y cubriendo las nalgas. 

Las prendas de status estaban destinadas para el uso exclusivo de las clases dirigentes, tales como las tilmas o capas llamadas tilmatli.Estos lienzos rectangulares se anudaban al cuello y colgaban de él con distintos largos (entre la cintura y los tobillos). Cada largo tenía un valor diferente y denotaba prestigio a cada uno de los hombres que las portaba.

Esta prenda cuando era usada por un noble o guerrero, estaba suntuosamente decorada con plumas, diseños y estampados con sellos, discos de madreperla o placas de jade. Al igual que los taparrabos y otras prendas, las tilmas variaban según la región y la cultura, siendo generalmente prendas muy valiosas elaboradas con ricos adornos.

 


Taparrabos anudado al estilo
mexica. Códice Mendocino,
Lámina XLV,f.43r. (detalle)
Foto: Patricia Rieff para
Arqueología Mexicana, No. 17.

Las faldillas masculinas eran otro tipo de prendas destinadas para las élites; sólo las vestían sacerdotes, gobernantes y deidades. Estas faldillas (que se llevaban cortas) se utilizaban generalmente para ceremonias y rituales ya que eran prendas elaboradas con jade y otras piedras preciosas.

Al igual que en la indumentaria femenina, sólo los hombres nobles portaban calzado; éstas eran unas sandalias llamadas cactli que contaban con una suela tejida en diversos materiales (fibra de agave, cuero y piel de ocelote o gamuza) que se ataban a los pies por medio de dos correas, una que pasaba entre el primero y segundo dedo del pie y la otra entre el tercero y el cuarto.

Los tocados que usaban los estratos sociales más altos de las civilizaciones mesoamericanas eran de una variedad inmensa. Cada cultura tenía adornos diversos sin ser ninguno menos bello que el otro.

 

 

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