Sitios

Antropología e Historia de México

compartir en facebook  compartir en twitter

El textil mexicano tradicional

Siglo XIX


Anónimo del siglo
XIX. María de los
Dolores I. Rosa Loreto
Gómez de Cervantes
.
Colección Carmen
Pérez de Salazar.
Foto: Jorge Vértiz
para Artes de México,
No.25.


Durante la época de la Colonia, que abarcó un periodo de tres siglos (XVI, XVII y XVIII), México vivió una larga e imperturbable etapa de paz, que no se vió afectada sino hasta 1810 por el surgimiento de los movimientos independentistas que proclamaban una igualdad social y racial. Los cambios susitados en ese momento no sólo influyeron en los campos social, político, ideológico y económico de la época, sino que también influyeron en gran medida la moda.

Aunque para el siglo XIX las castas ya no existían, sí las clases sociales que éstas habían originado. Las telas provenientes de Francia e Inglaterra se seguían destinando para la fabricación del vestuario de la clase alta, la que no tardó en adoptar la moda "Imperio" influenciada por Napoleón Bonaparte.

La moda "Imperio" implicaba dejar atrás las pelucas y el cabello empolvado en los hombres y las crinolinas en las mujeres, que para entonces habían adoptado ya los vestidos de talle alto manufacturados con telas delgadas y vaporosas. Gasas de colores claros, vestidos que dejaban al descubierto los brazos y los grandes escotes que lucía la emperatríz Josefina, cónyuge de Bonaparte, fueron imitados por las mujeres bien acomodadas de esta época.

 


De morisca y español produce
albina
. Principios del siglo XIX.
Colección particular, México.
Foto: Las castas mexicanas un
género pictórico americano
,
Olivetti.


A principios de este siglo a los hombres y mujeres de clase alta preocupados por vestir a la moda o más bien esclavizados a ella, se les llamaban currutacas y petimetres. Don Luis Gonzáles de Obregón en su obra La vida de México en 1810, hace referencia a esta clase describiendo a las mujeres como desenvueltas, y a los hombres como afeminados y petardistas. 

"...muchas petrimetras vestían honestamente basquiñas de tafetán, con guarniciones de terciopelo y blonda al canto, mantillas de sarga con guarnición del mismo terciopelo; basquiñas de largo fleco guarnecido de terciopelo y blondas, y mantillas de antolas, o blancas de anchos flecos, las había también que usaban bastiñas de red y mantillas transparentes...Aquí estaba lo pecaminoso".

"Los currutacos o petrimetres en 1810, corrían parejas con las supradichas madamas, por su calzado extravagante que a veces parecía lanceta y a veces barco veneciano; las medias detenidas con hebillas, a fin de no descubrir la falta de calzones; los pantalones, cortos o largos, les nacían en los sobacos; las camisas o camisolitas, muy almidonadas y encarrujadas: los chupines, colgados de dijes; y los casacones o fraques llegaban hasta el tobillo, muy abotonados al pecho, pero tan angostos por la parte de atrás".

Por otra parte, a la llegada del Virrey Francisco Xavier Vengas, en 1810, el cabello corto y las patillas se impusieron en la moda masculina, al mismo tiempo, se sustituyeron las casacas por sacos de tipo militar con cuello alto.

Aunque el calzón corto y las medias de seda se siguieron utilizando, los hombres de las clases bajas, por una célebre ordenanza del gobernador de Nueva Galicia, en 1811, se vieron obligados a dejar de utilizar el cotón (prenda básica -tipo blusa- en indio y mestindio de la colonia) ya que parecía una indumentaria insurgente.

 


El virrey de Iturrigaray y su familia
(1803-1808), Anónimo. Coleccion
Museo Nacional de Historia, Castillo
de Chapultepec, México.
Foto: Javier Hinijosa para Saber Ver,
No. Especial, Retrato de familia.

Entre la época independentista y la llegada del archiduque Maximiliano de Austria a México, la moda fue un poco más austera que en los siglos anteriores correspondientes a la Colonia. Tanto el uso de joyería fina como los vestidos grandemente ataviados, se vieron abandonados por un pequeño lapso de tiempo. 

Sin embargo en 1864, con el arrivo de Maximiliano y su esposa Carlota, se renovó en México el espíritu del buen vestir influenciado por la moda Europea.

Los avances tecnológicos de la época lograron introducir a México tanto revistas como artículos de moda provenientes de Francia, los que fueron adquiridos prontamente por la alta sociedad mexicana, la que no esperó en buscar modistos y sastres aptos para reproducir y confeccionar los modelos que se mostraban en las páginas de estas revistas.

Tanto la caida del Segundo Imperio o Maximato en 1867 como la del Porfiriato en 1911, no influyeron de ningún modo a la moda en México. La élite del país siguió vistiendo al modo francés. Las telas de lana y seda provenientes de Francia, los linos importados de Alemania y los chales de crepé chinos vistieron durante el siglo XIX a la mayor parte de la clase alta mexicana.

En tanto a las clases bajas, las mujeres indígenas prolongaron el uso del rebozo y seguían manufacturando sus propias prendas como el huipil y el quechquémitl. Así mismo, los hombres siguieron utilizando la acostumbrada indumentaria (excluyéndose el cotón), y aunque la industria algodonera de este siglo estaba pasando por momentos difíciles, lograba satisfacer la necesidad de vestir tanto al indígena como a la plebe (léperos, mestizos, mulatos chinos y coyotes).

El calzón, la camisa de manta y el sombrero de petate vestían al indígena, al artesano y al comerciante. Algunos de los comerciantes, utilizaban el mecapal, una tira de tela que les ayudaba a sujetar la mercancía (ollas de barro, petates, velas de sebo, etc.) a la cabeza; de la misma forma los aguadores sostenían su cántaro de agua, sólo que ellos lo hacían con cintas de cuero que cruzaban de la cabeza hacia adelante.

 

 

Redes sociales