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Antropología e Historia de México

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Las diosas en los códices del grupo Borgia

Diosas del códice Borgia

Encontramos en el Códice Borgia la concepción de ocho diosas, a saber: Tlazolteotl, Xochiquetzal, Mayahuel, Chalchiuhtlicue, Cihuateotl, Itzpapalotl, Chantico y Mictlancihuatl, cuyas representaciones en las diferentes secciones que conforman el Códice dan un total de 180 iconos. Las ocho divinidades pasaron al panteón mexica, lo que habla de su predominio e importancia.

En el caso específico de estas diosas, es necesario señalar que son avatares del principio femenino de la deidad cósmica andrógina Ometeotl, "Dios de la pareja" -para el Altiplano Central- que engendra al mundo, los dioses y al hombre. Se imaginaba -en una especulación meramente filosófica- como Ometecuhtli "Señor de la pareja", y Omecihuatl "Mujer de la pareja". El Padre de los dioses La Madre de los dioses. Dios creador en su doble manifestación de femenino y masculino: Espíritu Universal informe y no definible por tratarse de un ser abstracto que es esencia; Ser Supremo que existe por sí mismo, causa primera de todas las cosas, que después de crear el cosmos deja la pasividad de los Seres Celestes para que, de su misma sustancia, a través de las advocaciones, dé paso a otras formas más dinámicas, dramáticas, ricas en valencias míticas, eficientes y fácilmente accesibles.

Las imágenes que sirvieron para efectuar los análisis iconográficos fueron seleccionadas en función de su representatividad, ya que ostentaban el conjunto de los atavíos esenciales mediante los cuales se identifica, en primera instancia, a la deidad. Estas características permitieron diagnosticar un panorama más amplio de las esferas de actuación de su fuerza o poder, en contraposición con las advocaciones especializadas en las que disminuyen los atavíos esenciales y se anexa determinada simbología que califica a la deidad en ese momento particular de la manifestación de su fuerza. Asimismo, estos atavíos-calificativos pueden ser compartidos por varias deidades, entre ellos escudos, flechas y lanza dardos, tocados, pulseras, collares y los diferentes y exquisitos diseños de su vestuario.

Este tipo de jerarquía de atavíos se encuentra, en su mayoría, en las diosas que presiden los signos de los días y las trecenas a excepción de Mictlancihuatl y las Cihuateteo que no tienen este papel en el tonalamatl.

Examinemos algo más cerca la función religiosa de estas diosas en cuanto modelos o arquetipos de lo femenino y cómo la versatilidad de la mitología de la diosa permite comprender la fuerza o poder que iba de la deidad a la mujer para dar fundamento a su naturaleza, a su comportamiento, modelando cada momento particular de su vida.
 
Autor: María de los Ángeles Ojeda Díaz, Cecilia Rossell

 

 

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