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Antropología e Historia de México

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Pintura Colonial Mexicana

Los sacramentos


Anónimo, El Bautismo:
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Algunos de los sacramentos se vieron duramente criticados y rechazados durante la Reforma, por ello, el movimiento contrarreformista creyó necesario reavivarlos entre los fieles para que no se generaran dudas por parte de los fieles. La forma de representarlos en este periodo se tradujo a manera de un árbol que sostiene a manera de óvalos, los siete sacramentos. De origen anónimo, se conserva un retablo que contiene una obra con este tema en la parroquia de Santa Cruz en el Estado de Tlaxcala. El origen de esta obra proviene del grabado de Bartolomé Culmus de 1569.1 

Lo que es muy interesante en esta pintura son las inscripciones en náhuatl que se han hecho de los sacramentos, y junto, una escena que explica la debida realización de cada uno de ellos. Como eje, un árbol donde aparece el crucificado rodeado de ramas de vid, que aluden efectivamente a la sangre que emana del costado de Cristo y que es recogida en un cáliz por la Virgen. Asimismo, se debe notar que en cada uno de los óvalos sacramentarios, los fieles, los que atienden a este llamado son personajes indígenas, mientras que el sacerdote que les preside es blanco y por lo general, es el único que fija su mirada en el espectador. El artista ha querido implantar el detalle de los textiles indígenas, el bordado, los colores típicos de los trajes, etc. Sin embargo, no ha insistido mucho en las facciones propias de los naturales del lugar contrariamente como lo ha hecho con los sacerdotes. Los indígenas aparecen como es debido, apacibles, atentos y devotos al mensaje de cada sacramento. En cambio, los sacerdotes se perciben más estrictos tanto con los indios como con el espectador que presencia la escena.


1 Sebastián, Santiago, Op. Cit., pp. 34-35.
 
 
Autor: Gabriela de la O

 

 

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