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Antropología e Historia de México

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Pintura Colonial Mexicana

Flandes


Robert Campin, Retablo Merode


El norte de Europa se ha caracterizado por la enorme influencia que otorgó a la pintura europea del sur durante la etapa previa al Renacimiento, durante y después, hasta culminar en el estilo barroco. Por ello, no podemos aislar otros países europeos dentro del ámbito colonial limitándonos solamente a mencionarlos. Permítanme, todos estos estudios, develarle la enorme riqueza en que se encuentra y caracteriza a la pintura novohispana.

En el siglo XV, Flandes se mantenía arraigado al arte gótico, estilo que hemos podido constatar en numerosas obras españolas del mismo periodo. Sin embargo, a la par que el Renacimiento surgía en Italia, Flandes empezaba a desarrollar "sellos" artísticos propios que, a futuro, influenciarían fuertemente tanto en España como en Italia. Un primer ejemplo del arte flamenco es la obra de Robert Campin (1378-1444), justamente El retablo Mérode. Aquí, el artista presenta el tema de la Anunciación en la parte central, en donde la Virgen y el arcángel Gabriel se encuentran dentro de un ambiente cotidiano: una casa extraordinariamente representada con realismo en el sentido de que Campin ha detallado cada uno de los espacios, de los muebles, de la forma de vida en el norte. Sobre el ala izquierda aparecen los donantes -los que encargaron la obra- hincados mirando a través de la puerta la escena principal. A la derecha, se presenta San José en su taller de carpintería trabajando en una ratonera.1

 


Jan Van Eyck, Retrato de
Giovanni Arnolfini y su
esposa


Ahora bien, este retablo demuestra el cambio de una concepción de lo divino -lo sumamente inalcanzable y sagrado- hacia una tendencia por la humanización de las escenas religiosas.2 El mensaje es muy claro: ya vemos aquí a la Virgen, inmersa en un ambiente provisto de la cotidianeidad flamenca y no, en un trono, o cielo o en plano superior. Por ello, durante esta época, los artistas flamencos logran vincular lo secular y lo sagrado a un mismo nivel. No es gratuito que la religión y la comunicación del ser humano con Dios en aquella región se perciba de manera más libre y más cercana a diferencia de los países del sur.

El pintor flamenco tiene como antecedente un rico legado de manuscritos. Además el detalle y el color forman parte del artista, -es preciso observar de cerca la minuciosidad de las formas que manifiesta la obra de este periodo-, concretamente en el retablo de Campin, es posible observar el detalle de la ornamentación de la vasija, de la banca, de la puerta por la que miran los donantes y, no sólo eso, además, el paisaje del exterior visto a través de las ventanas al fondo, que representa fielmente la arquitectura flamenca y la vida en sí de los flamencos. 

Es así, que en el detalle de lo cotidiano, en la vida simple, lo divino se devela, concretamente en la puerta que se abre aludiendo la apertura religiosa y el acercamiento del ser humano con lo divino. Es aquí, donde me permito recordarle que no basta con reconocer los temas religiosos -la Anunciación en este caso- en determinadas pinturas, sino, descubrir la ideología de la historia en la que estas obras están inmersas.


1 Pasquel, Elda, "El arte del norte de Europa durante el Renacimiento", en: Textos del Renacimiento, UIA, México, 1996.
2 Pasquel, Op. Cit., p. 157.
 
 
Autor: Gabriela de la O

 

 

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