Sitios

Antropología e Historia de México

compartir en facebook  compartir en twitter

Pintura Colonial Mexicana

Simón Pereyns


Simón Pereyns, San Cristóbal


Llegó a México con el virrey don Gastón de Peralta en 1566. Nació en Amberes. Vivió en Lisboa a partir de 1558 donde estudió con un pintor portugués. Posteriormente se trasladó a Toledo donde trabajó con los artistas más renombrados de la corte de Felipe II como Antonio Moro y Alfonso Sánchez Coello. Pereyns fue víctima de las opresiones de la Inquisición novohispana -puesto que no únicamente esta institución trataba asuntos relacionados con la religión, sino que también se prestaba para convenir venganzas personales-.1 

Las acusaciones en contra de Pereyns consistían en que él había enunciado que era mayor pecado tener amores con una casada que con una soltera; que él prefería pintar retratos y no santos y que cuando se confesaba no tenía por qué decir todos sus pecados.2 Recordemos el capítulo que habla de Flandes anteriormente... en él se decía que la concepción cercana de lo divino surgió en el norte de Europa y que esto se expresaba en el arte de su tiempo. Pereyns había heredado los conceptos de sus antepasados, concretamente de su padre, quien era luterano. No es casual que una actitud así frente a la institución eclesiástica novohispana se expresara en boca de un flamenco.

 


Simón Pereyns, La Resurrección

Una de sus grandes obras maestras fue aquella que le encargó el Tribunal de la Fe a costa de su voluntad: La Virgen de la Merced. Tal era su belleza que se cuenta que los carceleros de la Inquisición imploraron el perdón del artista y de ahí en adelante, la obra se conoció con el título La Virgen del Perdón. Toussaint decía que dicha obra se encuentra en el altar del mismo nombre en la Catedral de México; por su parte, otras fuentes afirman que la pintura se consumió en el incendio de 1967. Lamentable pérdida es, que esta obra de importante contenido histórico haya desaparecido. 

En La Resurrección del retablo mayor en la Iglesia de San Miguel (Huejotzingo, Puebla) es muy clara la influencia manierista, sobre todo en el soldado sobre la esquina inferior derecha, quien presenta una complicada posición al voltear asombrado hacia Cristo y mantener su cuerpo frontal mientras su pierna derecha se dobla. La sensualidad de la que tanto expresa el Manierismo, estaría indicada aquí en el cuerpo del Resucitado. Otros pintores que formaron parte del grupo de Simón Pereyns fueron Francisco de Morales, Francisco de Zumaya y Juan de Arrúe.


1 Andrade, Carmen, "Origen y trayectoria de la Pintura en Nueva España", en: Pinacoteca Virreinal de San DiegoArtes de México, núm. 188, año XXII, México, p. 8.
2 Toussaint, Manuel, "El primer apogeo de la pintura colonial mexicana: Simón Pereyns y su grupo", Op. Cit., p. 67.
 
 
Autor: Gabriela de la O

 

 

Redes sociales