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Antropología e Historia de México

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Sincretismo e imaginario religiosos: La construcción social de la santería en Catemaco, Veracruz

Los rituales santeros y las creencias prehispánicas en Catemaco


En el presente apartado exploraré e identificaré los significados que algunas personas de Catemaco les atribuyen a ciertos rituales tanto prehispánicos como santeros. Según Campbell (2003), la función de los rituales es recordar ciertos acontecimientos religiosos que han marcado la historia de una comunidad, un ejemplo de ello serian los rituales que en la actualidad se practican en la santería, dado que esta religión tiene un antecedente histórico que se remonta a Dahomey, África, el antiguo pueblo de donde provenían los Yoruba, y estos a su vez llevaban a cabo ciertos actos religiosos, considerados por algunos antropólogos como rituales. Según Julio Antonio Gómez Hernández, antropólogo de 46 años originario de Catemaco, Veracruz, los ritos: 

Son procedimientos con reglas especificas que traducen, repiten, recuerdan o activan alguna acción, en este caso relacionada con los dioses, por que también hay rituales de nacimiento como el bautismo, de muerte como velar el cuerpo, de matrimonio, que es vestirse de blanco y presenciar la ceremonia religiosa, entre otros.

En la santería, como en otras religiones o prácticas religiosas como la brujería, la curanderia y el espiritismo que se llevan a cabo en Catemaco, los rituales son parte fundamental, ya que en algunos casos sirven como vehículo que comunica a los hombres con los dioses. En la santería tradicional que se practica en Cuba, se tiene una serie de rituales, entre los más comunes se encuentran los “rituales de iniciación” los cuales tienen el objetivo de iniciar personas (aleyos) 26 en la religión santera.

El primer ritual al que se enfrenta el aleyo consiste en la adquisición de collares 27 protectores de cuentas de culto (elekes). 28Estos collares son hechos por una “madrina” que se le asigna, también llamada yubbona, 29esta persona debe estar iniciada en la santería, tener conocimiento en los sistemas adivinatorios y en los dialectos africanos, como el “yoruba”, entre otros, tener una vida correcta, y no necesariamente debe de ser madrina, sino también padrino. Es semejante a los padrinos que se buscan en la religión católica, ya que estos son o deben ser personas allegadas a la iglesia, con un alto nivel de valores morales y religiosos. Pues tiene la obligación de ayudar al ahijado en todos los procedimientos que este necesita. 

Por ejemplo, una de las funciones de esta madrina es visitar al babalawo y pedirle que consulte los caracoles30para ver cuál es el ángel guardián del aspirante. De lo contrario, si no se escoge una madrina que tenga la suficiente preparación dentro de la religión santera, y esta se equivoca en la invocación del Orisha guardián, podría ocasionar disgusto al Orisha invocado, ya que al santo no se le puede bajar al estero 31por cualquier cosa.

Hay inicialmente cinco collares, 32uno por cada Orisha, y los primeros son: Obatalá, Eleggua, Oshún, Yemaya y Shangó, y se preparan con hilo de algodón y deben ponerse siete días en un omiero 33especial que se prepara con yerbas predilectas de las deidades mencionadas. Cuando los collares o elekes están listos se lavan en un río y se le hace una ofrenda a Oshún, que consiste en un sacrificio de un pollo y un poco de miel. Después el santero hace nuevamente un omiero, un sacrificio de animales (ebbo) y una ofrenda de frutas y velas. Se vuelven a poner los collares en el omiero y siete días después se entregan al aspirante en un ritual que dura varias horas, en algunas ocasiones se hace un guemilere 34 a los santos y así finaliza la imposición de collares. Como narra José Hinojosa, santero, de 67 años: 

Bueno, para la entrega de collares primero se lee tu registro. Al leerte tu registro ahí dice a qué santo perteneces, qué santo es tu papá, qué santo es tu mamá. De acuerdo a ese santo que te toca se hace un ritual en el cual te piden, pues pueden ser dos gallos, dos chivos, un borrego, palomas, gallinas guineas, codornices. Es el santo que te va a proteger siempre, sí, pero para esto tienes que tener una iniciación haciéndote ese ritual, tenemos que durar, primero te entregan tus guerreros, pero para ese ritual tienes que estar ya sea siete días o catorce días, según, durmiendo en un petate en el suelo sin almohada, sin salir de esa habitación para nada, ahí te bañan, ahí te asignan una yubbona, es como si fuera tu madrina. 

En Catemaco este ritual de iniciación no es muy común, ya que la mayoría de las personas que visitan a estos santeros solo es con motivo de las “limpias” y trabajos como amarres sentimentales, pedimentos para la “buena suerte” en lo económico, en el “negocio” o comercio, en la salud, entre otros. Según don José, las veces que han iniciado personas se hace un ritual muy breve, por la falta de elementos como las yerbas de las que se compone un omiero, algunos de los animales para el ebbo, entre otras cosas.

Otro de los rituales de la santería es la entrega de guerreros, o hechura de Elegguá, 35 el cual es un paso más avanzado dentro de la religión, ya que el iniciado antes tuvo que haber recibido los collares para ser considerado yaguó, o sea iniciado. Esta ceremonia es más complicada ya que consiste en hacer rogación de cabeza, 36un baño con omiero y el sacrificio de animales a las deidades impuestas que son los guerreros: 37 Elegguá, Oggún, Ochosí y Osun. La ceremonia es similar a la de la entrega de collares, sólo que ahora se entregan los guerreros. También participa una yubbona o madrina, quien se encarga de las atenciones, el babalawo, quien va a dirigir el ritual, y esta vez se le rapa la cabeza al yaguó y se le tatúan símbolos de las deidades a recibir. También puede que el santo ordene al novicio, quedarse 14 días y no siete como cuando se tomaron los elekes. 

Según Migene Gonzáles Wippler, “el significado simbólico de la adquisición de los collares y de Elegguá es análogo a las tácticas militares de ataque y defensa, mientras los collares proporcionan protección, Elegguá y los otros guerreros hacen posible atacar y vencer a los enemigos con facilidad” (1976: 43). Para esta autora, la imposición de los guerreros sirve para proteger, pero también para atacar cuando alguien intenta o esta dañando a la persona que posee dichos collares, como narra doña Josefina, santera que radica en Catemaco, y fue iniciada en Cuba por babalawos:

Cuando me inicié en la santería primero hice un ebbo, o sea la entrega de mis collares, después del ebbo tome mis guerreros, cuando yo tomé mis guerreros me sentí mejor, más protegida, todo lo tuve que hacer a Cuba. 

Otro de los rituales importantes en la santería es hacer el santo, 38el objetivo de este ritual es que el novicio adquiera su santo que lo va a regir, comúnmente en la santería se le llama papá y mamá, y el acto consiste en condicionar la mente del novicio para que actué como receptor y transmisor para los santos, particularmente para el Orisha que actúa como su ángel guardián, es por esto que se le hace un ritual, llamado revocación de cabeza, donde el novicio se somete a una purificación que incluye: un ungimiento de cabeza con una pasta de coco molida, manteca de cacao, cascarón de huevo pulverizado, entre otros ingredientes, se le invoca su ángel guardián (Orisha), la pasta se la debe de dejar en su cabeza por un largo rato hasta que viene el asiento, 39 el cual también implica un sacrificio de animales durante la ceremonia. Según narra la santera:

El ocho de noviembre del 2004 yo hice mi santo, hace tres años, y a los tres meses que hice mi santo tuve que regresar hacer el ebbo de los tres meses y exactamente al año estaba haciendo cuchillo , 40 que es terminar de ser santero por que si no haces cuchillo no puedes curar y no eres santero. 

Así como en la santería, en la brujería practicada en Catemaco también existen una serie de rituales de iniciación, como los que se llevan a cabo en el llamado “Cerro de Mono Blanco”, donde según algunas personas de Catemaco “los primeros brujos (prehispánicos) le hacían un ritual a la “diosa de la muerte”. Como narra el cronista: 

Pues mira, el día primero de marzo se hace un ritual muy conocido aquí en Catemaco, porque según la tradición ese día iba la gente de aquí, los habitantes primigenios, a adorar a la diosa de la muerte a un cerro llamado Mono Blanco. 

Este es un ritual de los brujos prehispánicos, quienes también tenían sus propios rituales de iniciación, como ir a la “cueva del diablo” a las doce de la noche y degollar un gato negro o una gallina negra e invocar a “seres demoníacos”, como dice José Javier Velásquez Aqua, antropólogo de 26 años originario de Uruapan Michoacán:

Pues mira, uno de los rituales de iniciación de los brujos de aquí de Catemaco es conseguir un gato negro, bueno el gato tiene que ser regalado, luego ir a la cueva del diablo que esta cerca de la laguna encantada, por San Andrés Tuxtla, a media noche, y el ritual consiste en decapitar el gato con la parte que no tiene filo de un machete, eso es para ver si tienes el temple para ser brujo, la idea no es tanto decapitarlo sino soportar que el gato este chillando y tu tratando de cortarle la cabeza, y mientras el resto de brujos que son como el jurado invocan espíritus demoníacos, se hacen sahumerios con yerbas típicas de aquí de Catemaco. 

Este tipo de rituales conocidos por algunos brujos como “rituales de iniciación” son parte de un misticismo que se ha construido a raíz de un proceso religioso que tiene como antecedente a los primeros “brujos”. Es por este tipo de actos que algunas personas de Catemaco han logrado tener ciertas creencias sobrenaturales, como en los “chaneques”, en el “mal de ojo”, en las “malas energías”, entre otros, es por esto que algunas personas buscan “protección” de lo sobrenatural, y la encuentran en las “limpias” que a través de uno o mas rituales ayudan a despojar de las “malas energías”, que también se conocen como “envidias”, o “mal de ojo”. El objetivo de este ritual, como ya se mencionaba antes, es despojar de las malas energías, originadas por envidias, enfrentamientos o encantamientos que según algunas personas les hacen a través de la utilización de un brujo, y estas a su vez se acercan con un santero para que le contrarreste el mal impuesto. Esto se hace por medio de una “limpia”. Como comenta Maria Teresa Carrasco, comerciante de 39 años originaria de Catemaco, Veracruz al recordar una limpia: 

Pues la verdad de las cosas esta limpia fue muy diferente, pues fue hecha con yerbas que no conozco y con una paloma…pero pues me ha ayudado muchísimo en mi negocio por eso voy a las limpias con la santera”. 

Algunas personas creyentes de la santería en Catemaco se acercan con los santeros con motivos de las “limpias”, porque según estas personas están decepcionadas de los multiesoteristas, por causas que los relacionan con el “chantaje”, mientras que los santeros les realizan un ebbo o sacrificio, el cual esta vinculado con la adoración a los Orishas, no es propiamente una “limpia” como las que realizan los brujos, curanderos, espiritistas, entre otros, por lo tanto, los santeros siguen practicando su religión mientras que algunas personas siguen creyendo en una de las “tradiciones” ancestrales de su pueblo: las “limpias”.

Por tal razón incluyo el concepto de sincretismo menor. Con este concepto no me refiero a la mezcla de dioses prehispánicos, africanos y católicos en Catemaco, sino a la mezcla de elementos, de creencias y de rituales, como el ejemplo antes mencionado de la confusión que existe en algunas personas que consideran el ebbo como “limpia”. Con base en un análisis teórico y en mi trabajo de campo, defino el concepto de sincretismo menor como una hibridez de elementos y rituales transnacionales en un espacio reducido, una mezcla que recontextualiza la diversidad cultural de una región.

Algunas personas de Catemaco consideran algunos actos como los rituales o ceremonias religiosas, como mecanismos básicos de defensa contra las malas energías. Según George Herbert Mead, el acto se divide en cuatro fases fundamentales e interrelacionadas: el impulso, la percepción, la manipulación y la consumación; de tal forma que algunas personas tienden a seguir estas fases cuando participan en algún ritual, ya que el individuo busca alternativas para sus problemas cotidianos y las encuentra en algunas prácticas o religiones como la santería, y los rituales son fundamentales ya que “unen” a los “hombres” 41con los dioses, por lo tanto esto correspondería a lo que Mead define como el impulso, “el estimulo sensorial inmediato”. 

La percepción también es fundamental dentro del acto, ya que el individuo hace una construcción interior de las cosas sagradas, para atribuirle reconocimiento que se identifica cuando se presentan, como es el caso de los rituales. Cuando una persona presiente algún acontecimiento sobrenatural acude con los santeros o los brujos para contrarrestar cierta percepción. Como narra una entrevistada anónima, 42 comerciante de 45 años, originaria de Catemaco, Veracruz: 

Yo cuando siento que me voy a enfermar o que me hicieron caras en el mercado, luego luego voy a que me hagan una limpia, no falta que me vayan a hacer un trabajo, con eso que aquí nada más te enfermas y ya sabes que es porque te hicieron algo con los brujos, pero yo voy con doña José y luego luego me hace la limpia. 

La tercera fase corresponde a la manipulación. Según Mead es la “acción que el individuo emprende después de haber manifestado y percibido alguna situación”, y no del todo satisfecho, el actor atribuye poder a ciertos elementos como: yerbas, fetiches, entre otros que les recomiendan los brujos, curanderos, espiritistas y santeros. Al respecto, una “bruja mayor” de Catemaco narra: “Pues a Catemaco viene mucha gente a eso de las limpias pero pues también viene por su “sacamal”, pues el amuleto le sirve de protección para todo el resto del año”. 

La cuarta fase a la cual alude Mead es la consumación del acto, la cual define como “la que lleva a cabo la acción que satisface el impulso original”. Es cuando los individuos terminan por construir en su imaginario una idea religiosa referente a lo sobrenatural, es en esta ultima fase donde se termina por creer que existe una posibilidad de solución a los problemas cotidianos que lo acontecen y la función del ritual es convencer al individuo atribuyéndole significados a distintos elementos, de tal forma que se va creando una tradición esotérica, y por consiguiente una fama como la que tiene Catemaco de “Tierra de los brujos”.

Los rituales tradicionales en Catemaco, como las “limpias”, las “curaciones”, las “maldiciones”, entre otros que practican los brujos, curanderos y yerberos tienen una influencia prehispánica ya que se pasan por generaciones de familias que practican este tipo de rituales religiosos y que a la vez son parte de la cultura que han construido las personas con base en creencias en seres sobrenaturales. Algunas creencias se han convertido en “tradiciones” regionales como la del “primero de marzo”, que es un día “libre” para hacer daño a los enemigos, y algunas personas tienen cierto recelo de comer o beber algo que es “invitado” por otra persona, ya que pueden hacer un “embrujo” a través de los alimentos o bebidas. Para contrarrestar eso se tienen que tomar un té de una “cáscara” o “tecata” de un árbol conocido como “Contra” o “Cáscara sagrada”, pero para este día también se tiene que preparar la “pócima” mediante un ritual, el cual consiste en cortarse la cáscara de un árbol días antes del primero de marzo y dejarse secar, por consiguiente ser molida por una “niña virgen”. 

Este “té” también se puede tomar en caso de una enfermedad muy avanzada, ya que según una curandera de Catemaco esta cáscara tiene “la esencia de la verdad”, algo así como el principio de “neutralidad”, porque el significado que tiene la niña es de “pureza”. Por lo tanto se puede usar para lo blanco y lo negro, para curar o maldecir. Como narra la curandera Juana Hernández Pérez, de 66 años, originaria de Catemaco, Veracruz: 

Mira, aquí en Catemco le tenemos muchísima fe a la cáscara sagrada, a la contra, ya que es buenísima para levantar enfermos que ya casi se están muriendo, pero si no la muele una niña virgen no sirve, no ayuda, no vez que la niña simboliza la pureza, lo bueno, y pues por eso el día primero de marzo que el malo anda suelto pos (sic) nos tomamos la contra pa (sic) que no nos pase nada. 

Otro de los rituales que se llevan a acabo por curanderos o por brujos son los de las “curaciones”, que aunque son parecidos a las “limpias”, estos tienen el objetivo de curar alguna enfermedad tanto natural como sobrenatural que ya está causando efecto en la persona, por lo que se utilizan elementos naturales como “huevos”, “albahaca”, “ruda”, entre otras yerbas, que sirven para “tallar” al paciente y mediante oraciones o invocaciones se “cura” según creen algunas personas de Catemaco que se le pide a “dioses prehispánicos”, “católicos” o “demoníacos”. Esto varía según la creencia del curandero o brujo que esté efectuando la “curación ritual”, ya que algunos brujos como Neftaly Taxilaga, dicen trabajar con “Lucifer, Belcebú y Astarol”. Es por medio de estos “demonios” que pueden efectuar ciertos rituales, ofreciéndoles sacrificios de animales como gallinas negras, entre otros: 

Bueno para los trabajos yo siempre me voy a la cueva a invocar a Belcebú, Astarol y Lucifer, para que me ayuden a hacer cualquier tipo de trabajos, como amarres de amor o hasta algunos más fuertes que no podría decirte. 

Los rituales más recurrentes empleados en la brujería que se practica en Catemaco son los conocidos como: “amarres”. Estos consisten en unir sentimentalmente a dos personas. El rito que se realiza en este acto de brujería consiste en tomar una foto de la persona “embrujada”, rosearle líquidos preparados, ponerle tierra de panteón, entre otras cosas, o tomar un sapo y coserle los ojos, las manos o patas, según lo que la persona quiera. Al respecto, Neftaly Taxilaga narra: 

En la cuestión de trabajos de amor, yo siempre uso un sapo y según lo que la persona quiera por ejemplo le costuro la boca, para que el ser amado regrese, o se le costuran los parpados, para que el ser amado solo tenga ojos para la persona. 

Aunado a este tipo de rituales, también se pueden hacer “velaciones espirituales” que son similares a las “curaciones”, ya que en este ritual se protege a algunas personas de las “envidias” o “malas energías”, y se puede distinguir cuando se encuentran elementos que aluden a estas creencias, como tierra de panteón, sal de las siete casas, hueso de muerto con tierra de panteón, agua sucia de flores de panteón, entre otras que algunas veces le tiran a las personas en su “casa” o “negocio”. Por ende algunas personas acuden con “brujos” o “curanderos” y estos les hacen la “velación espiritual”, la cual consiste en un ritual que se lleva a cabo en la Cueva del Diablo donde se “velan” imágenes de “Santa Martha”, “San Judas Tadeo”, la “Virgen de Guadalupe”, entre otras. Además del sacrificio de animales. 

Es por este tipo de creencias que algunas personas de Catemaco atribuyen poderes a elementos como las yerbas, algunas piedras, imágenes, y últimamente a los elementos provenientes de la religión santera, si bien algunas de las personas que acuden con los santeros no le tienen fe a los dioses propiamente santeros, sino más bien lo hacen por buscar solución a los problemas que les acontecen, como una posibilidad más que ofrece el “mercado espiritual”, como parte de su imaginario cultural, que son las creencias místicas en seres sobrenaturales. 

En Catemaco, como en otros lugares místicos donde se pueden encontrar este tipo de personas, ya sean brujos, curanderos o santeros propiamente, también existen rituales de “adivinación”, de “predicción” como la “lectura de cartas”, de “agua”, entre otros que usan algunos brujos, o los caracoles o chamalongos que usan los santeros.

Este tipo de sistemas adivinatorios aluden a un “ritual” que consiste en conocer, saber, enterarse qué está pasando, qué ha pasado y qué pasara en un futuro, por lo que el individuo trata de buscar protección de los problemas venideros, asimismo buscar soluciones sobrenaturales que no encuentra en la medicina, en la justicia, o en lo espiritual. 

Algunos de los sistemas adivinatorios que se usan en la santería practicada en Catemaco no son los caracoles o tabla de ifa 43 y que comúnmente utilizan los santeros, sino mas bien un libro de registros, donde aparece qué has hecho, qué hiciste o qué harás, y es a partir de ahí que el santero recomienda qué se puede hacer con lo que se avecina, ya sea un ritual sencillo de un sacrificio o ebbo, hasta imponer los collares para que la persona esté más protegida. 

26 Se les considera aleyos, a aquellas personas que apenas se van a iniciar en la santería. 

27 Collares: simbolizan el primer paso que da una persona para ser santero, pero también pueden iniciarse otras personas por motivos de enfermedad u otros. Estos sirven de protección, siempre y cuando los lleve puestos, pero no se puede tener relaciones sexuales ni bañarse con ellos. Si pretende realizar alguna de estas actividades tiene que quitárselos, realizarlas y después volver a ponérselos. 

28 Son los collares de protección. Se les llama así por los vocablos en el idioma de los Yoruba. 

29 La yubbona es la madrina de quien se va a iniciar, conocido como yaguó.

30 Elementos de adivinación que emplea la santería a través de una tabla conocida como ifa, los caracoles se avientan a un petate llamado estero, y según cómo hayan caído los caracoles se sabe lo que el santo necesita o quiere, pues es a través de estos que el santo se comunica. 

31 Tapete de palma donde se leen los caracoles, y donde baja el santo.

32 Primeros collares Obatalá, Eleggua, Oshún, Yemaya y Shangó

33 Líquido empleado por los santeros durante las ceremonias de iniciación. Se hace de 101 plantas y palos en otros lugares. En Catemaco se realiza de 21 plantas, debido a la falta de elementos. Se hace en una especie de cubeta o baño, se hierve y se supone que el concentrado de las plantas es el líquido que se aprovecha para la acción que se va a realizar.

34 Ceremonia profana de la santería, también considerada fiesta donde participan los Orishas, una especie de contacto entre los hombres y los dioses. 

35 Estos también son collares, solo que es un paso mas avanzado en la religión santera y sirven igual de protección, pero también de ataque. 

36 Es una ceremonia que se la hace al aleyo, debe ser de coco y agua, y sirve como ofrenda al ángel de la guarda, se le coloca coco rayado, la cáscara, cacao, agua, el algodón y otros elementos en la cabeza, hombros, pies y manos. Véase Velásquez, 2006.

37 Los guerreros son los siguientes collares que se entregan y están constituidos de la siguiente forma: Eleggua, Oggún, Ochosí y Osun. 

38 Es una ceremonia ritual en que se asignan los Orishas que serán el padre y madre de los iniciados.

39 Es cuando el dios baja y se pone en contacto con el iniciado, se le hace un ritual similar al la rogación de cabeza, solo que ahora se le rapa y se le tatúan signos secretos del santo. Puede que el iniciado entre en trance, que es cuando lo posesiona el Orisha, y hace movimientos similares a los del Orisha. 

40 Este ritual es parte del camino para ser santero, sin este no se pueden hacer sacrificios y por consiguiente no se puede curar, se le hace una pequeña marca en la lengua a iniciado.

41 Utilizo este concepto para referirme a la humanidad en general.

42 Dicha persona se negó a revelar su nombre. 

43 Sistema de adivinación de la santería donde se emplean caracoles marinos.
 
Autor: Juan Manuel Saldívar Arellano

 

 

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